25 de octubre de 2020
19 de abril de 2018

Las llegada de las primeras lluvias a los campos de refugiados rohingya provoca inundaciones

Las llegada de las primeras lluvias a los campos de refugiados rohingya provoca inundaciones
SAVE THE CHILDREN

Save the Children intensifica su respuesta para proteger a los más vulnerables ante los efectos de las lluvias

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las primeras lluvias intensas caídas en los campos de refugiados rohingya en Bangladesh, que albergan a casi 800.000 personas, han provocado inundaciones, según ha denunciado Save the Children, que ha alertado que con la llegada inminente del monzón la situación se deteriorará aún más.

Según ha informado la ONG, este miércoles se produjeron lluvias seguidas de un fuerte aguacero en el marco de la temporada conocida como premonzón y previa a las lluvias monzónicas que en Bangladesh se espera que comiencen a finales de mayo o principios de junio.

"Tal como temíamos, estas primeras lluvias ya están causando estragos en los campamentos, provocando la inundación de zonas bajas y haciendo mucho más difícil el acceso. Es alarmante la rapidez con que la tierra se ha convertido en lodo y se han formado charcos del tamaño de piscinas infantiles", ha subrayado la responsable de comunicación de Save the Children en Cox's Bazar, Daphnee Cook.

"Estas lluvias son un aviso de tiempos aún más difíciles para las familias rohingya que huyeron de la brutal violencia en Birmania antes de llegar a Bangladesh", ha añadido.

A las "duras condiciones" en los campamentos "superpoblados", "donde dependen de los repartos de alimentos para sobrevivir", se suma ahora la preocupación por las "peligrosas tormentas, fuertes lluvias y el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra, así como una mayor probabilidad de brotes de enfermedades", ha subrayado Cook.

Save the Children ha alertado de que la situación es especialmente preocupante para los niños, que corren el riesgo de separarse de sus familias y cuidadores, así como de desarrollar enfermedades de la piel debido al aumento de la humedad. Igualmente, pueden perder el acceso a servicios básicos como clínicas de salud, centros de nutrición y espacios seguros para la infancia, que les proporcionan una sensación de calma y felicidad en los campamentos.

PREPARACIÓN FRENTE AL MONZÓN

Ante estas circunstancias, la ONG ha intensificado su trabajo de preparación ante el monzón en los últimos meses, distribuyendo kits de mejora de refugios para las viviendas más vulnerables, mejorando infraestructura fundamental como desagües y puentes, reforzando las laderas propensas a deslizamientos de tierra y proporcionando a los niños brazaletes de identificación y orientación para que pueden reunirse fácilmente con sus familias si se separan por las lluvias.

Asimismo, ha procedido a reforzar instalaciones como puestos de salud y espacios seguros para la infancia, y está haciendo que muchos de estos servicios sean móviles para llegar a aquellos que no pueden moverse debido al mal tiempo, según ha explicado en un comunicado.

"Durante meses, las organizaciones de ayuda humanitaria, los organismos de la ONU y del Gobierno hemos estado trabajando día y noche para ayudar a preparar a las comunidades locales. Ahora que las primeras lluvias han llegado, ese trabajo de preparación se está reforzando", ha indicado Cook.

La portavoz ha asegurado que los equipos de Save the Children "están listos para hacer lo que sea necesario en Cox's Bazar para apoyar a los rohingya y acoger a las familias de la comunidad necesitadas".

Pero igualmente es necesario que la comunidad internacional intensifique y financie por completo la respuesta humanitaria antes de que llegue la peor temporada del monzón. Asimismo, también ha solicitado que se asigne más tierra en lugares seguros de Cox's Bazar para reubicar a las familias en situación de mayor riesgo que viven en áreas propensas a inundaciones o deslizamientos de tierra.

Así las cosas, Cook ha alertado de que "en los próximos meses vamos a ver fuertes lluvias de manera regular que garantizarán aún más dificultades: la destrucción de los refugios de las personas, la inundación de las carreteras y mayores dificultades en el acceso a los campamentos".

"También estamos al comienzo de la temporada de ciclones, lo que empeora aún más la situación. Si una gran tormenta golpea los campos, sería desastroso", ha prevenido.