25 de febrero de 2020
21 de enero de 2020

López Obrador asegura que el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera busca "hacer respetar la ley"

Cerca de mil migrantes piden ayuda al Gobierno mexicano para regresar a Honduras

López Obrador asegura que el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera busca "hacer respetar la ley"
Andrés Manuel López Obrador - PRESIDENCIA DE MÉXICO

MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha asegurado este martes que el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera con Guatemala tiene como objetivo "hacer respetar la ley" sin que se produzca violación alguna de los Derechos Humanos.

En una rueda de prensa, el dirigente mexicano ha indicado que el despliegue de efectivos llevado a cabo el lunes ha logrado que se aplique la ley, se ofrezca refugio a los migrantes y, "aunque parezca contradictorio, se les proteja".

"¿Por qué la Guardia Nacional? Porque necesitamos que se respeten las leyes como lo hacen todos los países. Sin violar Derechos Humanos y también con protección", ha explicado brevemente antes de argumentar que el Ministerio de Asuntos Exteriores ofrecerá una postura más clara al respecto más adelante.

Así, ha mencionado que el operativo de la Guardia Nacional busca cuidar a los migrantes porque, en caso de que no exista un registro, pueden ser víctimas de la delincuencia e incluso acabar convirtiéndose en desaparecidos.

"Derechos Humanos, ofrecer refugio y, aunque parezca contradictorio, protección. Porque si no los cuidamos, si no sabemos quiénes son, si no tenemos un registro, pasan y llegan al norte y los atrapan las bandas de delincuentes y los agreden porque así era antes también, los desaparecían", ha afirmado.

En este sentido, López Obrador ha acusado a los "conservadores" de querer que la Guardia Nacional reprima a los migrantes. "Quieren tener fotografías de los elementos golpeándolos... Pues no, porque no somos iguales", ha añadido.

REPATRIACIÓN A HONDURAS

Por su parte, el ministro de Exteriores, Marcelo Ebrard, ha expresado que cerca de 1.000 migrantes centroamericanos han pedido al Gobierno mexicano que se les preste ayuda para regresar a Honduras.

Ebrard ha afirmado que desde el sábado han llegado diferentes grupos a la frontera, compuestos por cerca de 2.500 personas. "De manera ordenada se les ha ofrecido los diferentes estatus legales que pueden tener en México: permisos temporales para trabajar en el sur del país, incorporarse al programa de bienestar o, una vez informados, el retorno asistido", ha manifestado.

"México tiene una de las posiciones más generosas del mundo respecto a los migrantes; en pocos países te ofrecen o refugio o trabajo temporal o un programa de bienestar", ha sostenido antes de hacer hincapié en que un gran número de migrantes han sido "respetuosos", por lo que se ha podido hacer "un proceso ordenado".

"Cada persona decide qué hacer. Hay 1.000 personas que nos han pedido ayuda para tener retorno asistido a sus países", ha aclarado. Asimismo, ha apuntado que ya se han trasladado 110 migrantes vía aérea con destino a honduras y otros 140 migrantes vía terrestre.

CAOS EN LA FRONTERA

El Instituto Nacional de Migración (INM) del país estima que alrededor de 500 personas de origen centroamericano, en su mayoría procedentes de Honduras, consiguieron entrar en México "en condición irregular" al atravesar el río Suchiate a lo largo del lunes.

Además, ha trasladado que 40 migrantes han decidido regresar a la frontera con Guatemala mientras que otros siguen a la espera de poder adentrarse en México, tal y como señala el diario local 'Milenio'.

Los migrantes centroamericanos han entrado en México cruzando el río Suchiate tras rechazar las autoridades mexicanas su propuesta de entrar en el país de forma "segura y ordenada" desde Guatemala.

En la frontera, los agentes mexicanos han hecho uso de gases lacrimógenos contra los migrantes, que han respondido lanzando piedras. En la confusión hubo golpes y gritos pese a que entre los centroamericanos había niños y mujeres.

Un grupo de migrantes hizo entrega de una carta a López Obrador en la que establecía un plazo de tres horas con la intención de que les dejara pasar. Una vez transcurrido el plazo, los migrantes comenzaron a avanzar hacia el río, que sirve de frontera natural entre ambas naciones.

"El presidente no puede ceder porque habría que hacer una excepción a la ley. Una parte de ese grupo decidió entrar por la fuerza en territorio mexicano. La guardia nacional se comportó de acuerdo a las órdenes que se le han dado", ha defendido Ebrard.

"No tenemos una situación que lamentar, por fortuna, y a pesar de las pedradas recibidas y de una situación muy tensa, podemos decir que el día de ayer si alguien tenía intención de provocar no logró su cometido. Si alguien está buscando violencia en México por parte de las autoridades no la va a encontrar", ha subrayado.

CRISIS MIGRATORIA

En apenas unos días, cientos de hondureños, a los que también se han sumado guatemaltecos, han atravesado la región hasta llegar a la frontera con México, cerrada y fuertemente custodiada por la Guardia Nacional.

El año pasado se produjeron fuertes choques en este mismo escenario entre migrantes centroamericanos y fuerzas de seguridad. Algunos, desesperados por entrar en México, se lanzaron al río para cruzar a nado.

Los migrantes del llamado Triángulo Norte --El Salvador, Guatemala y Honduras-- comenzaron a marchar en grupo en octubre de 2018 para protegerse de los peligros de la travesía por la región, plagada de organizaciones criminales.

Entonces, la Administración de Donald Trump llegó a hablar de "invasión" y forzó a los países emisores y a México, país de tránsito, a firmar acuerdos migratorios para fortalecer las medidas contra la inmigración ilegal bajo amenaza de retirar la ayuda estadounidense que reciben e incluso de imponer aranceles comerciales.

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