18 de septiembre de 2020
class="divcredit_video"> 8 de agosto de 2020

Los manifestantes de Beirut comienzan a retirarse ante el despliegue del Ejército en las calles

Los manifestantes de Beirut comienzan a retirarse ante el despliegue del Ejército en las calles
Militares del Ejército libanés trabajan en la zona de la explosión. - MARWAN BOU HAIDAR/APA IMAGES VIA / DPA
   MADRID, 8 (EUROPA PRESS)
 
   Los manifestantes de Beirut han comenzado, ante el despliegue del Ejército libanés, el desalojo de algunos de los ministerios que habían tomado esta tarde en el marco de las protestas del llamado "Día del Juicio", en las que ha fallecido un agente de Policía y resultado heridas ya 238 personas, contra la corrupción y la negligencia del Gobierno.
 
   El país atraviesa su momento más crítico en años. A la permanente crisis económica y política en la que se encuentra sumido se ha añadido la pandemia de coronavirus -- este sábado ha dejado 272 nuevos casos y otras cuatro muertes, hasta los 74 fallecidos -- y la terrible explosión del martes en el puerto de Beirut, que ha dejado 158 muertos, más de 6.000 heridos y se ha convertido en un símbolo de la negligencia y corrupción endémicos del Gobierno.
 
   El fallecido era miembro de la Policía antidisturbios y perdió la vida durante un enfrentamiento contra los manifestantes que ocupaban el hotel Le Grey de la capital, según informan fuentes oficiales a LBCI. Según un comunicado posterior de las Fuerzas de Seguridad Nacional de Líbano, estaba brindando seguridad dentro del hotel y asistiendo personas que atrapadas allí cuando fue "atacado por alborotadores".
 
   Según el Ministerio del Interior, el policía falleció tras caer al vacío desde el hotel, sin dar por el momento más detalles.
 
   De los 238 heridos, 63 han sido hospitalizados y 175 ha recibido tratamiento médico en el lugar, según ha informado Cruz Roja de Líbano en su nuevo balance de víctimas.
 
   Mientras, los manifestantes que ocupaban el Ministerio de Energía han abandonado el lugar tras unos minutos de negociaciones con la Policía que se están repitiendo en otros ministerios, como el de Exteriores.
 
   Los ocupantes de esta sede desplegaron una pancarta que dice "Beirut, capital de la revolución" y "Beirut, ciudad sin armas", una velada referencia al partido-milicia chií Hezbolá, al que muchos manifestantes acusan de exacerbar la tensión al mantener presencia armada durante protestas previas contra el Gobierno.
 
   A esta incursión hay que añadir otra, la del Ministerio de Economía, ubicado en el complejo de edificios en la calle Lazaristes. Desde allí, los manifestantes arrojaron por la ventana un retrato del presidente del país, Michel Aoun, según imágenes del grupo de Facebook Akhbar al Saha recogidas por el medio 'L'Orient du Jour'.
 
   También se tiene constancia de irrupciones en los ministerios de Comercio y Medio Ambiente, en el centro y en el norte de la capital, así como en la sede de la Asociación de Bancos de Líbano, cerca de la Plaza de los Mártires de la capital.
 
   Según testigos del portal Naharnet, "el número de manifestantes en el centro de Beirut ha disminuido significativamente ante el fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad y del Ejército".
 
   Ante esta crítica situación, el primer ministro de Líbano, Hasán Diab, ha lanzado este sábado una propuesta para celebrar elecciones parlamentarias anticipadas en el país, en un intento de contener la ola de protestas.
 
   "Estoy preparado para asumir la responsabilidad del Gobierno durante los dos próximos meses hasta que todos los partidos acuerden la próxima fase a seguir y el lunes convocaré al Consejo de Ministros para organizar estas elecciones anticipadas", ha hecho saber en un discurso recogido por el portal de noticias libanés Naharnet.
 
   "La explosión que sacudió al puerto se produjo debido a la corrupción", ha añadido el primer ministro, en consonancia con la opinión de los manifestantes y en un intento de aplacar su ira.
 
   La enorme detonación fue provocada, según las primeras investigaciones, por el almacenamiento inadecuado de 2.750 toneladas de nitrato de amonio en el puerto, incautadas en 2014 al buque Rhosus, de un empresario ruso y con pabellón moldavo, por no pagar las tarifas portuarias.
 

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