17 de septiembre de 2019
21 de agosto de 2014

Miles de estudiantes marchan por las principales ciudades para que se les incluya en la reforma educativa

SANTIAGO, 21 Ago. (EUROPA PRESS) -

Miles de personas han marchado este jueves por las principales ciudades chilenas para exigir una mayor participación de estudiantes y profesores en la reforma educativa que prepara el Gobierno de Michelle Bachelet.

La Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) ha cifrado en 80.000 los asistentes a la marcha de Santiago, mientras que el Gobierno ha asegurado que solamente han participado 25.000 personas en la protesta capitalina.

Todas las marchas han transcurrido de forma pacífica, incluida la de Santiago. Sin embargo, al término del recorrido por el centro de la capital, grupos de encapuchados han atacado a los efectivos de Carabineros, dando lugar a pequeños disturbios.

Aunque de momento de desconocen los datos oficiales, observadores de Derechos Humanos citados por el diario chileno 'La Tercera' han informado de que habría al menos 17 detenidos por los enfrentamientos con Carabineros.

El objetivo de estas marchas era reclamar un papel más activo de estudiantes y profesores en la discusión de la reforma educativa. "El debate tiene que ser con el movimiento social, que fueron los que pusieron la necesidad de una reforma educativa en la palestra", ha dicho el vicepresidente de la FECH, Sebastián Aylwin, según Reuters.

MOVIMIENTO ESTUDIANTIL

Desde hace tres años, estudiantes y, en menor medida, profesores chilenos han tomado las calles del país suramericano en demanda de una educación pública, gratuita y de calidad que termine con el actual sistema de financiación a través de créditos de la banca privada.

El clamor de la comunidad educativa chilena obligó al ex presidente Sebastián Piñera (2010-2014) a aprobar una reforma educativa y una reforma fiscal para financiar la primera que, según estudiantes y profesores, no solucionó los problemas del sector.

La reforma educativa de Piñera permitió, como gran avance, que el Estado asumiera la gestión de los créditos bancarios en la enseñanza universitaria con mejores condiciones que las ofrecidas hasta entonces por la banca privada a los estudiantes.

Pero los estudiantes rechazaron esta propuesta porque no respondía a su deseo de que Chile tuviera una educación pública y gratuita ya que, aunque mejoró el sistema existente, aún obliga a los alumnos a recurrir a créditos para financiar la educación universitaria.

Bachelet, que volvió a La Moneda el pasado 11 de marzo, lleva en su programa de Gobierno una reforma educativa que sí colmaría las demandas de estudiantes y profesores, aunque éstos ya han repudiado las tres primeras medidas.

Los estudiantes ya han expresado sus "dudas" al considerar que su propuesta de reforma educativa es "ambigua" y que está dominada por una "visión económica". Además, han pedido un proyecto de ley integral, en lugar de tres independientes.

Los manifestantes echan en cara a Bachelet que durante su Gobierno (2006-2010) y, especialmente, durante los 20 años de mandato de la Concertación --coalición izquierdista-- no se promovió una reforma educativa para garantizar su gratuidad y universalidad.