22 de marzo de 2019
19 de enero de 2008

La milicia del clérigo Muqtada al Sadr podría no renovar su alto el fuego si no cesan los ataques en su contra

NAYAF, 19 Ene. (Reuters/EP) -

El Ejército del Mahdi, la milicia armada del clérigo chií Muqtada al Sadr, podría no renovar su alto el fuego de seis meses, fundamental para reducir la violencia en Irak, a no ser que finalicen los ataques en su contra, dijo hoy un colaborador de Al Sadr.

Un alto cargo del Movimiento Sadr en la ciudad sagrada chií de Nayaf, acusó a "elementos criminales" dentro de las fuerzas de seguridad iraquíes de atacar a los seguidores de Sadr y a los milicianos del Ejército del Mahdi.

"Si las fuerzas de seguridad del Gobierno no acaban con sus campañas de detención y arresto de nuestros seguidores, reconsideraremos nuestra decisión de congelar el Ejército del Mahdi", declaró a Reuters esta fuente, identificada como Ubaidi.

El cese del fuego de seis meses anunciado por el Ejército del Mahdi concluye el próximo mes. Al Sadr anunció el alto el fuego después de los violentos enfrentamientos entre sus seguidores y la Policía durante la peregrinación a Kerbala, otra ciudad santa chií en el sur de Irak, el pasado mes de agosto.

Los enfrentamientos, en los que decenas de personas murieron y cientos resultaron heridas, dispararon la indignación y desencadenaron una investigación policial. Desde entonces, la Policía puso en libertad a 51 seguidores de Sadr que estaban detenidos desde los actos violentos registrados durante el mes de agosto.

Ubaidi, sin embargo aseguró que miles sadristas continúan detenidos por las fuerzas de seguridad. "El Gobierno debe liberar a todos nuestros miembros que fueron arrestados, especialmente después de los sucesos de Kerbala del año pasado", añadió.

Sadr atrae principalmente el apoyo de los más pobres, los chiíes de las ciudades, y promovió dos levantamientos contra las tropas de Estados Unidos en 2004.

Sus seguidores han estado enfrascados en una batalla por el control del sur de Irak y su riqueza petrolera con los seguidores de su principal rival chií, el Consejo Supremo Islámico Iraquí, liderado por Abdul Aziz al Hakim. Los sadristas acusan a los seguidores de Al Hakim de infiltrarse en las fuerzas de seguridad para atacarles.

La violencia en Irak se ha reducido en un 60 por ciento desde el mes de junio pasado y el Ejército de Estados Unidos consideran que el alto el fuego del Ejército del Mahdi ha sido crucial para mejorar la seguridad.

El otro factor tras del descenso de la violencia es el despliegue de unos 30.000 efectivos más del ejército de Estados Unidos que culminó durante el mes de junio y el crecimiento de las milicias de barrio --fuerzas paramilitares aliadas de Estados Unidos-- en los principales vecindarios árabes suníes para expulsar a los miembros de Al Qaeda de las comunidades locales.