30 de octubre de 2020
8 de enero de 2020

Los muertos por ataques terroristas en el Sahel en 2019 se multiplican por cinco respecto a 2016

Los muertos por ataques terroristas en el Sahel en 2019 se multiplican por cinco respecto a 2016
Funeral por los 71 militares muertos en el ataque contra la base de Inates - PRESIDENCIA DE NÍGER

MADRID, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha alertado este miércoles de un incremento "sin precedentes" de la violencia terrorista en África Occidental en el Sahel y ha detallado que al menos 4.000 personas murieron el año pasado en ataques en Burkina Faso, Malí y Níger.

La cifra supone un "aumento devastador" respecto a los 770 muertos de 2016 y los 1.800 registrados en 2018, tal y como ha destacado el enviado de Naciones Unidas a África Occidental, Mohamed Ibn Chambas, en una comparecencia ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Así, ha indicado que "el foco geográfico de los ataques terroristas ha girado hacia el este desde Malí hacia Burkina Faso y amenaza cada vez más a los estados costeros de África Occidental".

En este sentido, Ibn Chambas ha hecho hincapié en que el número de muertos en Burkina Faso ha pasado de 80 en 2016 a más de 1.800 durante el año pasado, mientras que el número de desplazados en la región se ha multiplicado por diez hasta cerca de 500.000 personas.

"Las consecuencias humanitarias son alarmantes", ha manifestado, antes de agregar que estos ataques "han socavado la confianza" en las autoridades ante su incapacidad para hacer frente a la amenaza.

Ibn Chambas ha apuntado además que el terrorismo, el crimen organizado y la violencia intercomunitaria se ven entrelazados, especialmente en zonas periféricas en las que la presencia del Estado es más débil.

"Los ataques terroristas son a menudo esfuerzos deliberados de los extremistas violentos" para participar en actividades ilícitas que incluyen el robo de armas y la minería ilegal, ha explicado.

De esta forma, ha argüido que "en estos lugares, los extremistas dan seguridad y protección a las poblaciones, así como servicios sociales, a cambio de su lealtad", motivo por el que ha agregado que "las respuestas antiterroristas deben centrarse en ganar la confianza y apoyo de las poblaciones locales".

El enviado de la ONU a la región ha destacado además que gobiernos, actores locales, organizaciones regionales y la comunidad internacional están trabajando en la región para responder a todos estos desafíos.

Por todo ello, ha resaltado que "ahora" es el momento para la acción y ha indicado que el apoyo a los gobiernos regionales es clave y debe llegar "a todos los niveles y todos los sectores".

ENFRENTAMIENTOS INTERCOMUNITARIOS

En otro orden de cosas, Ibn Chambas ha destacado que los enfrentamientos intercomunitarios entre comunidades de pastores y agricultores que sacuden la zona "son uno de los conflictos locales más violentos en la región".

Así, ha recordado que el 70 por ciento de la población de África Occidental depende de la agricultura y la ganadería para ganarse el sustento, por lo que ha hecho hincapié en la necesidad de una coexistencia pacífica.

Ibn Chambas ha manifestado además que el cambio climático, entre otros factores, está exacerbando estos conflictos y ha añadido que su impacto sobre la seguridad "engendra una relación negativa entre el cambio climático, la cohesión social, la migración irregular y la criminalidad en algunos lugares".

Por otra parte, ha destacado que durante los próximos meses habrá elecciones en Burkina Faso, Costa de Marfil, Ghana, Guinea, Níger y Togo, antes de incidir en que las "preocupantes" tendencias de seguridad no deben suponer una distracción del contexto político.

"Las disputas sin resolver, los procesos de reconciliación nacional incompletos y los sentimientos de manipulación de las instituciones y procesos suponen un riesgo de tensión y manifestación de violencia política", ha advertido.

Por último, ha indicado que su oficina seguirá trabajando con sus socios a nivel nacional y regional para promover el consenso de cara a las elecciones y ha manifestado que espera "el apoyo continuado y total del Consejo de Seguridad de la ONU".