19 de febrero de 2020
28 de septiembre de 2018

El nuevo jefe del Ejército de Tailandia promete "fortalecer" a las FFAA y "ayudar a la población"

MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

El nuevo jefe del Ejército de Tailandia, Apirat Kongsompong, ha asumido este viernes su cargo con la promesa de "fortalecer" a las Fuerzas Armadas y con el objetivo de liderar la transición de la junta militar a un nuevo Gobierno civil.

Apirat ha dado las gracias al rey, Maha Vajiralongkorn, por el nombramiento y ha destacado el papel del Ejército "a la hora de solucionar problemas graves que afectan a la seguridad nacional y de estar siempre dispuesto a ayudar la población", según ha informado el diario local 'The Nation'.

El nuevo jefe del Ejército es miembro de la facción de la Guardia Real dentro de la Primera División de Infantería en la Primera Región Militar, un grupo de militares con una marcada lealtad a la monarquía tailandesa.

Apirat es hijo además del general Sunthorn Kongsompong, quien en 1991 encabezó un golpe de Estado que provocó un gran rechazo social, lo que provocó que el Ejército quedara fuera de la política hasta la asonada de 2014, encabezada por el actual primer ministro Prayuth Chan Ocha.

El propio Prayuth insinuó el lunes que podría presentarse a las elecciones prometidas para el año próximo para restaurar la democracia en el país asiático. "En este momento puedo decir que me interesa la política porque amo a mi país, como todos los tailandeses", dijo.

La Constitución tailandesa no permite que Prayuth se presente a las elecciones, ya que habría tenido que dimitir de su cargo en 2017 para poder hacerlo. Sin embargo, Prayuth señaló que no tiene intención de abandonar el cargo de líder de la junta militar, conocida formalmente como Consejo Nacioal para la Paz y el Orden.

Sí podría presentarse si algún partido político lo elige como candidato o incluso podría presentarse como independiente siempre que dos tercios de la Cámara de Representantes y del Senado --500 parlamentarios-- apoyan la iniciativa y siempre que el candidato del partido vencedor de las elecciones no consiga el apoyo suficiente.

Las Fuerzas Armadas gobiernan Tailandia desde mayo de 2014, cuando Prayuth lideró un golpe contra el Gobierno de Yingluck Shinawatra. Desde entonces, han paralizado la actividad política y tan solo han dado tímidos pasos hacia la transición democrática.

Las elecciones, previstas en principio para mayo, serán la prueba de fuego de la nueva Tailandia, aunque se harán al amparo de una Constitución que permite al Ejército conservar parte de su influencia. La junta militar sostiene que la Carta Magna contribuirá a evitar la inestabilidad política y asegura que facilitará una campaña electoral libre.

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