26 de marzo de 2019
19 de febrero de 2019

La ONU teme que la crisis actual en Haití lastre los avances y deje a más personas necesitadas de ayuda

La jefa de la OCHA en el país alerta de la falta de fondos para atender las necesidades humanitarias

La ONU teme que la crisis actual en Haití lastre los avances y deje a más personas necesitadas de ayuda
REUTERS / IVAN ALVARADO

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

En un país proclive a los desastres naturales como Haití, que todavía trata de superar los estragos del devastador terremoto de 2010, la actual crisis económica que atraviesa el país y que ha empujado a los haitianos a echarse a las calles en las últimas semanas podría echar por tierra los avances logrados por las organizaciones humanitarias en los últimos años y dejar a aún más personas en situación de vulnerabilidad, según advierte la ONU.

Desde el pasado verano, el país vive sumido en su "más larga y dañina" crisis económica motivada por la inflación de los alimentos y la constante devaluación del gourde, la moneda nacional, lo cual ha "debilitado la capacidad de los hogares para la autosuficiencia", explica a Europa Press la jefa de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en Haití, Salima Mokrani.

El pasado 7 de febrero estallaron protestas contra el presidente, Jovenel Moïse, a raíz de un escándalo de corrupción que ha salpicado al mandatario y se prolongaron hasta el viernes pasado, dejando varios muertos, según la prensa, además de importantes daños y pérdidas. La calma parece haber regresado por el momento y el presidente ha hecho un llamamiento al diálogo.

Pero las consecuencias de estas movilizaciones, tanto en Puerto Príncipe como en otros puntos del país, se están haciendo sentir. "Con la parálisis de las actividades durante más de ocho días, muchas personas no fueron capaces de acceder a productos de primera necesidad o tuvieron dificultades para vender su pequeña producción agrícola", señala la responsable de la ONU.

Así pues, "pese a la extraordinaria resiliencia de los haitianos, los más vulnerables se han visto aún más debilitados y empobrecidos", denuncia Mokrani, que reconoce el temor de que "si los efectos de la actual situación continúan habrá un aumento en el número de personas necesitadas de ayuda en Haití, que ya es de 2,6 millones".

La jefa de la OCHA ha expresado su temor de que "las necesidades de varios sectores aumenten aún más y en consecuencia algunas familias se vean de nuevo necesitadas de ayuda humanitaria, alejándose del empoderamiento por el que trabajamos con todos los socios y que la gente quiere para sí misma".

Aunque no se han producido incidentes de seguridad en relación con las ONG que trabajan en el país durante las protestas, estas sí que han venido experimentando "un número creciente de retos" a la hora de desempeñar sus actividades en los últimos meses, como los bloqueos de carretera o los disturbios.

FALTA DE FONDOS PARA LA ASISTENCIA

"La falta de fondos también es una importante limitación para responder de forma adecuada a las necesidades, que siguen siendo elevadas y se ven agravadas en la situación actual", reconoce la jefa de la OCHA.

En 2018, solo se recibieron el 13 por ciento de los fondos solicitados para Haití, por lo que la ONU y sus socios están tratando de priorizar mejor las necesidades en 2019 con vistas a que los más vulnerables entre los vulnerables no caigan "en una situación aún más dramática", añade.

"El apoyo efectivo y continuado de los donantes será esencial para permitir a los actores humanitarios que apoyen a estas poblaciones necesitadas", ha subrayado Mokrani, que aunque ha reconocido que "la responsabilidad primera" de cuidar a estas personas corresponde al Estado, la capacidad en el caso de Haití "sigue siendo muy limitada".

Según explica Mokrani, el sector sanitario "ha sido el que más se ha visto impactado por la falta de acceso, la falta de combustible y de productos médicos, así como la ausencia de personal en sus lugares de trabajo". "Se han registrado muertes que podrían haber sido evitadas tanto de madres como de niños", denuncia, subrayando que igualmente se procedió al cierre de escuelas y de algunos mercados.

"Haití se enfrenta a muchos retos y uno de ellos es la enorme fragilidad del país a los desastres naturales, especialmente a ciclones o terremotos", destaca la jefa de la OCHA, que recuerda que cada año unos 500.000 haitianos están en peligro de verse "afectados por uno o varios desastres naturales". El pasado octubre, más de 157.000 personas se vieron afectadas por el último terremoto.

"Aunque en 2018 se hicieron muchos esfuerzos para la preparación frente a emergencias y una mejor coordinación en situaciones de este tipo, aún queda mucho por hacer para estar mejor preparados ante la próxima temporada de huracanes que comienza en junio", alerta Mokrani.

"Los actuales acontecimientos son un recordatorio de que las cuestiones son múltiples y están vinculadas y deberían ser abordadas de una forma inclusiva desde el punto de vista humanitario, de desarrollo y de paz", defiende la jefa de la OCHA en Haití.

Para leer más