27 de mayo de 2019
15 de febrero de 2008

ONU.- El Vaticano denuncia el tráfico de seres humanos y lo califica como "uno de los fenómenos más vergonzosos"

MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Santa Sede denunció ayer durante su intervención en el foro contra el tráfico de seres humanos convocado por la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODD), que el tráfico de seres humanos "es uno de los fenómenos más vergonzosos" de nuestra época.

El secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, arzobispo Agostino Marchetto, afirmó en representación de la Santa Sede, que "aprecia e impulsa los esfuerzos emprendidos en varios ámbitos para combatir el tráfico de seres humanos, dado a que es un problema multidimensional y uno de los fenómenos más vergonzosos de nuestra era".

Agostino Marchetto destacó, "el peligro real que sufren las numerosas personas que, ante la pobreza, así como la falta de oportunidades y de cohesión social, se ven impulsadas a dejar sus países de origen, buscando un futuro mejor".

Sin olvidar que también hay otros factores que contribuyen a extender este crimen, como son los conflictos armados, la ausencia de reglas específicas y de estructuras socio-culturales en algunos países, así como la falta de conocimiento de sus propios derechos de parte de las mismas víctimas. Asimismo monseñor Marchetto hizo hincapié en que "la Santa Sede alienta todas las iniciativas justas que contribuyen a suprimir este fenómeno inmoral y criminal y a promover la recuperación y el bienestar de las víctimas".

El secretario del Consejo Pontificio recordó que se han organizado dos Congresos Mundiales; el primero para la liberación de las mujeres de la calle y, el segundo, para los niños de la calle.

Asimismo, la Santa Sede aseguró que todos los esfuerzos para afrontar las actividades criminales relacionadas con este flagelo deben centrarse en los derechos humanos y dirigirse también a los que protagonizan la demanda de la explotación sexual.

Entre las actividades concretas impulsadas por la Iglesia católica, Marchetto recordó las que han realizado numerosos obispos y conferencias episcopales, citando algunos ejemplos como España, Nigeria e Irlanda. Actividades que han implicado además la acción directa de organizaciones e instituciones católicas, que asisten a las víctimas.