14 de diciembre de 2019
  • Viernes, 13 de Diciembre
  • 13 de noviembre de 2019

    La oposición de Chile exige reformar la Constitución mediante un "mecanismo más democrático y participativo"

    La oposición de Chile exige reformar la Constitución mediante un "mecanismo más democrático y participativo"
    Banderas de Chile. - WIKIPEDIA - ARCHIVO

    MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

    Los partidos chilenos de oposición han pedido la creación de una Asamblea Constituyente que posibilite un cambio de Constitución, en medio de la ola de protestas antigubernamentales que sacude al país y como respuesta al proyecto de reforma constitucional del Gobierno, que aboga por un Congreso Constituyente.

    "La Asamblea Constituyente es el mecanismo más democrático para garantizar una amplia participación ciudadana que otorgue plena legitimidad al proceso", recoge un documento firmado por varios partidos de la oposición.

    "El camino para construir el futuro es plebiscito, Asamblea Constituyente y nueva Constitución", indica el comunicado firmado por 14 partidos de la izquierda chilena --incluyendo el Partido Socialista, el Comunista, la Democracia Cristiana y el Partido Radical--, que han solicitado que se "permita establecer un nuevo modelo político, económico y social".

    "Las y los ciudadanos movilizados en todo el territorio nacional han establecido, por la vía de los hechos, un 'proceso constituyente' en todo el país", han agregado en el texto publicado en la cuenta de Twitter del Partido Comunista de Chile.

    De este modo, han solicitado también que se lleve a cabo un "plebiscito vinculante para el establecimiento de una Nueva Carta Magna" y han subrayado que "los ciudadanos, movilizados en las calles de todo el país, exigen participar de este proceso histórico".

    La declaración se da después de que el Gobierno se decantara por un Congreso Constitucional de cara a la reforma de la Carta Magna. Al respecto, el comunicado señala que "la propuesta de un Congreso Constituyente por parte del Gobierno se aleja de la demanda popular por participación y deliberación".

    Asimismo, han advertido al presidente de Chile, Sebastián Piñera, que "cerrar la puerta a la participación ciudadana constituye un nuevo y grave error" del mandatario. "A estas alturas sería una ceguera inexcusable, que la historia condenará con rigor", han concluido.

    "Es un hecho que la única posibilidad de abrir un camino para salir de la crisis pasa por una Nueva Constitución. Las y los ciudadanos movilizados en todo el territorio nacional han establecido, por la vía de los hechos, un proceso constituyente en todo el país. Las fuerzas políticas tenemos el deber de hacer viable un plebiscito vinculante para el establecimiento de una nueva Carta Magna que rija los destinos del país", aseguran.

    La principal diferencia entre la Asamblea Constituyente que pide la oposición y el Congreso Constituyente que apoya el Gobierno es la conformación de los mismos. La primera estaría formada por miembros elegidos específicamente con el fin de reformar la Constitución, mientras que el segundo estaría constituido por diputados del Congreso chileno.

    Piñera ha sido partidario de una reforma "profunda" de la Carta Magna, y ha asegurado anteriormente que esta debería "definir mejor los derechos de las personas" y "las obligaciones del Estado", así como "crear mejores mecanismos de participación para que la gente pueda hacer oír su voz".

    Las protestas en Chile estallaron a mediados de octubre a raíz de la cuarta subida del precio del metro en pocos meses y crecieron rápidamente hasta denunciar la desigualdad social y plantear la necesidad de elaborar una nueva Constitución.

    El mandatario chileno que llegó a declarar el estado de emergencia desplegando a las Fuerzas Armadas, pidió perdón por no escuchar el clamor de los chilenos y propuso una "agenda social". Para hacerla realidad, ha remodelado el Gobierno y ha iniciado un diálogo con los partidos políticos, tanto opositores como oficialistas.

    En los últimos días, al menos 23 personas han muerto por los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad y más de mil han sido detenidas. El Instituto Nacional de Derechos Humanos ha denunciado torturas y otros abusos contra las personas detenidas en el marco de las protestas.

    Para leer más