4 de diciembre de 2020
7 de diciembre de 2006

O.Próximo.- Bush y Blair aseguran que la victoria en Irak dependerá de la derrota de los extremistas en Oriente Próximo

Bush mantiene que el informe Baker-Hamilton aporta ideas pero lo enmarca en el conjunto de informes que otras instituciones realizan

NUEVA YORK, 7 Dic. (del corresponsal de EUROPA PRESS Carlos López) -

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, acompañado del primer ministro británico, Tony Blair, aseguró hoy, un día después de recibir las recomendaciones del Grupo de Estudio para Irak, que si se quiere garantizar la victoria en el país árabe, es necesario derrotar a los extremistas en toda la región de Oriente Próximo.

Bush señaló durante su comparecencia ante la prensa que "el pueblo americano espera una nueva estrategia" para Irak en un "momento duro y difícil para América y Reino Unido" y destacando la necesidad de que cualquier resolución relativa al conflicto de Irak esté vinculada de forma inevitable a la reducción de la tensión entre israelíes y palestinos.

Ambos líderes expresaron la necesidad de apoyar el Gobierno del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, como uno de los pilares básicos de la estrategia para lograr que el Gobierno de Irak pueda defenderse por sus propios medios, aunque Bush subrayó que era necesaria una nueva estrategia respecto a Irak.

INFORME BAKER-HAMILTON

En el documento hecho público ayer por el Grupo de Estudios para Irak, liderado por el ex secretario de Estado James Baker y el representante Lee Hamilton, recomendó a la Administración Bush iniciar una profunda ofensiva diplomática que podría suponer incluir a Irán y Siria en cualquier solución para la región.

Por otra parte, el presidente Bush quiso destacar la independencia de su Administración respecto a las recomendaciones del Grupo de Estudio para Irak y recordó que, aunque se trataba de un documento importante, era únicamente uno entre una serie de informes que distintas instituciones, entre las que está el Pentágono, están elaborando.

Bush reconoció que el informe de Hamilton y Baker sería "una parte importante de las deliberaciones y una parte importante de las discusiones", mantenidas con el primer ministro británico, a quien el presidente estadounidense manifestó la trascendencia de dicho informe y su voluntad de estudiar seriamente sus recomendaciones.

La victoria en Irak es importante para su población pero también para Estados Unidos y Reino Unido, aseguró Bush, ya que si logra sostenerse por sí mismo Irak será un actor importante en la lucha contra el terrorismo. Un ejemplo de esta importancia, señaló Bush, es el auge de la violencia insurgente en su ataque contra las instituciones democráticas.

Para Bush, los Gobiernos americano y británico coinciden en su responsabilidad a la hora de liderar y apoyar a los reformistas y moderados que buscan el cambio en Oriente Próximo y en la necesidad de tomar acciones para detener lo que para el dirigente estadounidense se trata de "una amenaza sin precedentes para la civilización".

LIBERTAD FRENTE A TERRORISMO.

El primer ministro británico, por su parte, describió la situación actual en Irak como de lucha entre libertad y democracia por una parte, y terrorismo y sectarismo por la otra, por lo que reclamó centrarse en los elementos que puedan lograr el éxito ya que las consecuencias del fracaso, insistió, "son severas".

Blair señaló la necesidad de apoyar al Gobienro de Al Maliki de forma que además se garantice que no hay sectarismos en las medidas que pueda adoptar el Gobierno y reconoció la importancia de incluir a otros actores regionales en la defensa del Gobierno iraquí, sin llegar a mencionar los Estados de Siria e Irán.

Además, Blair destacó que será necesario, como ya había comentado también Bush, la necesidad de alcanzar una paz duradera entre palestinos e israelíes ya que logrando esto --añadió-- se enviaría una fuerte señal no sólo a la región sino a todo el mundo del deseo de un Israel seguro y un pueblo palestino en paz, justicia y democracia.