20 de octubre de 2019
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  • 25 de enero de 2009

    O.Próximo.- Livni advierte de que un hipotético triunfo del Likud perjudicaría la función de Israel en el proceso de paz

    JERUSALÉN, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

    La candidata a primera ministra de Israel por el partido Kadima y actual ministra de Exteriores, Tzipi Livni, advirtió hoy de que un posible triunfo de la derecha representada por el Likud en los próximos comicios podría dañar gravemente el papel de Israel dentro del proceso de paz en Oriente Próximo, en unas declaraciones realizadas antes de la primera visita del recién nombrado enviado especial estadounidense para Oriente Próximo, George Mitchell.

    Según Livni, si el líder del Likud, el ex primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, obtuviera la victoria en las próximas elecciones legislativas del 10 de febrero, Washington podría terminar contemplando a Israel como a "un país que rechaza la paz", en unas declaraciones que el mismo Likud ha calificado de "ridículas", según los comentarios recogidos por el diario israelí 'Yediot Aharonot'.

    Estos comicios del 10 de febrero son el resultado final del largo y complejo proceso que siguió a la dimisión del actual primer ministro en funciones de Israel, Ehud Olmert, tras ser investigado por un presunto delito de corrupción. Livni asumió temporalmente el papel de primera ministra interina para formar una coalición de Gobierno, fracasando en el intento.

    Aprovechando la cercanía de los comicios, Livni comentó que, de ganar su Kadima los comicios, "Israel se comprometería con una solución de dos estados para dos pueblos (el israelí y el palestino)", declaró Livni, "y la presión se aplicaría sobre Irán y sus países satélite". Pero, según la ministra de Exteriores, "un Gobierno de extrema derecha (en referencia al Likud) rechazaría este principio y la presión recaería sobre Israel".

    En respuesta, el Likud señaló que las declaraciones de Livni son "fruto del estrés" y marcadas "por un giro ridículo" a la desesperada.

    "Livni está estresada porque sabe que perderá las elecciones en 16 días, así que está disparando en todas direcciones y da a toda la situación un giro ridículo", porque el presidente del Likud, Benjamin Netanyahu, "conoce a Estados Unidos mejor que nadie y gestionará a la perfección la relación con EEUU y mantendrá los intereses vitales del Estado de Israel en el ámbito internacional".

    Por el momento, y según las últimas encuestas, el Likud mantendría una ventaja de siete escaños sobre el Kadima, 28 a 21. En tercer lugar se encuentra el Laborismo israelí, con una proyección de 15 escaños, de acuerdo con los sondeos publicados el pasado 15 de enero por 'Reshet'.