29 de marzo de 2020
2 de abril de 2008

OTAN.- Alonso recibe el reconocimiento de sus homólogos aliados en la cena ministerial de la Cumbre de Bucarest

BUCAREST, 2 Abr. (Del enviado especial de Europa Press Borja Díaz-Merry) -

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, recibió esta noche el reconocimiento de sus homólogos de los países de la Alianza Atlántica durante la cena ministerial celebrada esta noche en el Palacio del Parlamento como apertura de la Cumbre de Bucarest, según informaron fuentes de la delegación gubernamental española.

Durante la cena de los titulares de Defensa, celebrada esta noche al igual que la de los titulares de Asuntos Exteriores en el antiguo Palacio de Ceasusce, los ministros, acompañados por sus respectivos jefes de Estado Mayor de la Defensa, tuvieron la oportunidad de abordar por vez primera en la capital rumana algunos de los temas principales que se tratarán en el Consejo del Atlántico Norte, el máximo órgano de decisión aliado que mañana se reunirá a nivel de jefes de Ejecutivo y de Estado.

Los comensales analizaron cuestiones como la transformación de la OTAN, con especial atención a la necesidad de aumentar las capacidades de transporte aéreo, principalmente helicópteros, la capacidad aliada de generación de fuerzas de reacción rápida, concebidas para desplegarse en cualquier punto del planeta para afrontar una crisis, y, por último, las contribuciones que los diferentes países tienen previsto anunciar mañana durante la jornada de trabajo de los jefes de Gobierno y de Estado.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, asistió a la cena ofrecida a los presidentes de los 26 países de la OTAN en el Palacio de Cotroceni por el presidente rumano, Traian Basescu. A su llegada a la residencia gubernamental, el jefe del Ejecutivo español saludó al presidente rumano y al secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, y posó ante los fotografos antes de trasladarse al salón en que se celebró el convite.

Ya en la cena, Zapatero y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se saludaron, aprovechando la ocasión el mandatario norteamericano para felicitar al español por su reciente victoria en las elecciones generales del 9 de marzo. El jefe del Ejecutivo español, según las fuentes de la delegación gubernamental, habló distentidamente con la canciller alemana, Angela Merkel, y con el presidente de la República francesa, Nicolás Sarkozy.

Los jefes de Estado y de Gobierno han tenido oportunidad de abordar en este primer encuentro en el Palacio de Cotroceni los principales temas que estudiará la Alianza en Bucarest. El tema central será el futuro de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), tanto en lo que se refiere a la contribución militar de cada uno de los países aliados como en el enfoque de las operaciones militares y los esfuerzos en materia de cooperación y desarrollo.

Tanto el presidente estadounidense como el secretario general aliado coincidieron en sus respectivos discursos pronunciados este miércoles en Bucarest en foros previos a la Cumbre en la necesidad de que los 26 países de la Alianza Atlántica aumenten sus contingentes militares en Afganistán.

De Hoop Scheffer insistió además en su petición de que los países que mantienen sus tropas en ISAF con restricciones operativas, como es el caso de España e Italia, entre otras naciones, retiren o reduzcan dichas limitaciones. El propio presidente afgano, Hamid Karzai, uno de los principales protagonistas de esta cumbre aliada, dejó claro esta mañana en el Conferencia de Bucarest, que su país precisa tanto de ayuda militar como civil.

La OTAN tiene previsto aprobar en la reunión del Consejo Atlántico Norte, mañana jueves, un nuevo plan específico para la ISAF, que reorientará la misión para que, además del esfuerzo militar, se centre en la cooperación y el desarrollo y en el concepto de la 'afganización', consistente en que las instituciones afganas asuman paulatinamente mayores funciones de seguridad.

Otro de los puntos destacados de la Cumbre que se afrontará en esta cena de jefes de Estado y de Gobierno será la ampliación de la propia Alianza, con un consenso bastante mayoritario en aceptar el ingreso de Albania y Croacia y con algunas dificultades para hacer lo mismo con Macedonia, por la oposición de Grecia a su incorporación con su actual denominación de Antigua República Yugoslava de Macedonia.

La Alianza estudiará además las posibilidades de ingreso de Ucrania y Georgia, apoyadas por Estados Unidos para conseguir acceder al Plan de Acción para la Adhesión con el rechazo frontal de la Federación Rusa, y las opciones que se les ofrecerán a Bosnia, Serbia y Montenegro, países que se situarían, en un principio, en el ámbito de los planes de diálogo intesificado, como paso previo a futuros procesos de integración.