20 de noviembre de 2019
18 de octubre de 2019

La OTAN espera que el alto el fuego en el norte de Siria ayude a "rebajar" la "frágil" situación

Pompeo resta importancia a los ataques turcos y confía en que el alto el fuego se aplique "en las próximas horas"

La OTAN espera que el alto el fuego en el norte de Siria ayude a "rebajar" la "frágil" situación
Jens Stoltenberg-/NATO/DPA - ARCHIVO

BRUSELAS, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha confiado este viernes en que el alto el fuego acordado el jueves entre Estados Unidos y Turquía en el noreste de Siria contribuya a "rebajar la situación", si bien ha reconocido que ésta sigue siendo "frágil" y "difícil".

"Celebro que dos aliados de la OTAN, Estados Unidos y Turquía, hayan acordado una vía adelante. Todos entendemos que la situación en el noreste de Siria es frágil, difícil, pero creo que esta declaración puede ayudar a rebajar la situación y por tanto ayudar a mejorar la situación sobre el terreno", ha dicho el noruego, al término de la reunión del Consejo del Atlántico Norte en la que el secretario de Estado, Mike Pompeo, ha informado a los aliados de los términos del acuerdo.

"Confiamos en que se siga aplicado y ejecutando. Ha habido algunas actividades pero también hemos visto acciones muy positivas, el inicio de las coordinaciones que serán necesarias", ha explicado el estadounidense, al ser preguntado si estima que el alto el fuego está siendo violado, a la luz de los bombardeos llevados a cabo por Turquía contra los alrededores de la localidad siria de Ras al Ain, que este viernes han dejado al menos siete civiles muertos y 21 heridos.

Pompeo ha reconocido que el alto el fuego entró el vigor cuando se publicó la declaración conjunta del acuerdo, hace "unas 24 horas" pero ha justificado que podía "ocurrir instantáneamente" porque se "necesitaba mucha coordinación" a fin de garantizar "la retirada segura de los milicianos de las YPG, que están dentro de zonas controladas por Turquía cubiertos por el acuerdo".

"Esperamos que en las próximas horas, tanto los turcos (...) así como los milicianos de las YPG en la región se tomen seriamente sus compromisos, que han hecho y que logremos en las 96 horas los compromisos establecidos", ha remachado.

Pompeo ha justificado hacer una escala en Bruselas para informar a los aliados de lo "logrado" para "limitar el riesgo asociado a la incursión" turca en Siria. "Nuestros aliados de la OTAN son una parte importante de la seguridad nacional de América", ha subrayado.

Al ser preguntado si Estados Unidos hizo lo suficiente para parar la ofensiva turca, el jefe de la diplomacia estadounidense ha defendido que "Estados Unidos llevaba trabajando meses en una zona segura en el norte de Siria" y que el presidente, Donald Trump, "dejo claro que esto era inaceptable" en la llamada que mantuvo con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan.

"Dejamos muy clara la posición de Estados Unidos, que nos oponemos a esta incursión turca en el norte de Siria. Que no pensábamos que era la estrategia adecuada", ha dicho, al tiempo que subrayado la importancia de haber podido "hablar" con los "socios de la OTAN sobre el terreno" que "estaban trabajando" con ellos en su lucha contra Estado Islámico, en alusión a las YPG, para "agradecerles" por sus logros y ha insistido en que Estados Unidos trató de usar su "capacidad para intentar parar esa incursión".

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha considerado que la "locura" de ofensiva turca contra las milicias kurdas en el noreste de Siria, el principal aliado sobre el terreno contra el Estado Islámico de Occidente, "plantea preguntas sobre cómo funciona la OTAN".

Así, ha insistido en que la operación turca perjudicará a la credibilidad de los aliados a la hora de encontrar "socios sobre el terreno" en la lucha contra el terrorismo, mientras que el ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, admitió el lunes que si Estados Unidos no hubiera retirado sus fuerzas de la zona, la ofensiva no se habría podido producido.

STOLTENBERG DEFIENDE EL PAPEL DE LA OTAN

El secretario general aliado ha defendido sin embargo el papel de la OTAN en la lucha contra Estado Islámico y ha insistido en la necesidad de "no perjudicar" los "logros" contra el grupo terrorista, el "enemigo común", al tiempo que ha recordado que ya trasladó el viernes al Gobierno turco su "profunda preocupación" por "el peligro de escalar al situación, promover más sufrimiento humano y también un aumento de los flujos de migrantes y refugiados" por la ofensiva turca.

Eso sí, ha reconocido las "preocupaciones de seguridad legítimas" de Turquía en su frontera, tas recordar que ningún aliado ha sufrido tantos atentados ni está tan expuesto al conflicto sirio.

"Todos entendemos que tenemos un enemigo común, Estado Islámico. Hemos hecho enormes progresos (...) Estos no deben verse perjudicados", ha dicho, al tiempo que ha subrayado la importancia de la OTAN, que actúa como "un foro importante" para que los aliados puedan abordar cuestiones de preocupación para "todos" y "cuestiones difíciles" como Siria. "También cuando hay diferentes puntos de vista en el seno de la Alianza", ha remachado.

El jefe de la diplomacia estadounidense no ha querido dar "detalles" de qué países europeos se han comprometido a hacerse cargo de vuelta de sus yihadistas nacionales, pero ha reconocido estar "contento" tras criticar que han acogido a "muy poquitos" hasta ahora.

"Sigue existiendo riesgo de que esos campos no continúen allí para siempre", ha avisado, insistiendo en "el riesgo para el mundo" que representan las 10.000 personas que albergan, tanto en Irak como en el noreste de Siria.

"La mayoría son combatientes de Estado Islámico y sus familias o de su entorno", ha recordado, dejando claro que Estados Unidos espera que "todos" los países acepten a sus yihadistas nacionales de vuelta para que sean juzgados en sus países.