17 de agosto de 2019
13 de septiembre de 2014

Perú planea destruir 58 pistas clandestinas en el marco de su ofensiva contra los 'narcovuelos'

RÍO TAMBO (PERÚ), 13 Sep. (Reuters/EP) -

Las autoridades peruanas planean destruir hasta 58 pistas de aterrizaje clandestinas próximamente, en lo que sería la mayor campaña realizada por el país en contra de los 'narcovuelos', avionetas cargadas de cocaína que parten desde zonas remotas en dirección a Bolivia.

El viceministro de Defensa, Iván Vega, ha explicado que esta operación, que dio comienzo el lunes y finalizará el domingo, está siendo liderada por la Brigada Especial de Inteligencia --creada por el presidente, Ollanta Humala, para combatir el narcotráfico-- que actúa en la zona con el apoyo de los remanentes de Sendero Luminoso, la guerrilla maoísta que les brinda seguridad.

Las 'narcopistas' son inhabilitadas con cargas de dinamitas que dejan enormes agujeros que hacen imposible el aterrizaje de las avionetas que usan los narcotraficantes para cargar la droga acopiada en la convulsionada zona del VRAEM, donde se cultiva la mayor cantidad de hoja de coca y pasta base en el mundo.

"La meta hasta el domingo es llegar a 58 pistas", ha afirmado Vega poco antes de una detonación el jueves que dejó cinco forados de hasta 30 metros de diámetro y tres de profundidad en medio de una de las 10 'narcopistas' destruidas en esta zona selvática del país.

Estas pistas clandestinas, ubicadas en medio de montañas o cerca de los cauces de los ríos con una extensión de hasta 600 metros, son construidas muchas veces por residentes del Valle del Río Apurimac, Ene y Mantaro (VRAEM) que reciben entre 8.000 y 10.000 dólares de alquiler por su uso.

El VRAEM, con un clima lluvioso y una temperatura que oscila entre 22 y 28 grados centígrados casi todo el año, reúne las características ideales para el cultivo de la hoja de coca, un producto mucho más rentable para los campesinos que otros legales como el café y el cacao.

"CÍRCULO VICIOSO"

Vega, un civil experto en temas de seguridad y defensa al que gusta vestir de ropa militar de camuflaje en las operaciones, ha indicado que las fuerzas de seguridad vigilarán las pistas destruidas para evitar que los mismos campesinos las puedan rehabilitar.

"Estamos en ese círculo vicioso", ha lamentado Vega, considerado como el político de mayor influencia en temas de seguridad en el Gobierno de Humala y que dirige la Brigada Especial de Inteligencia.

Muchas de las "narcopistas" tienen hasta sistemas de drenaje y son protegidas de la lluvia con sábanas de plástico. Las fuerzas de seguridad destruyeron hasta 70 de ellas durante el año pasado y se calcula que decenas aún están operando en el VRAEM.

INTERCEPTAR VUELOS

Por otro lado, el viceministro ha asegurado que junto a la destrucción de las pistas, el Gobierno tiene como objetivo interceptar en pleno vuelo de las avionetas que generalmente llevan unos 300 kilos de droga a Bolivia, antes de llegar a Brasil y de allí a Europa y Asia.

"Interdicción no letal, acercarse a la avioneta y conminarla a aterrizar", ha afirmado Vega desde el distrito Río Tambo, en la región Junín en el centro del país sudamericano.

Del VRAEM sale al menos la mitad de las 300 toneladas de cocaína que Naciones Unidas (ONU) calcula que son producidas anualmente en Perú, una cifra que según fuentes de inteligencia podría ser mucho mayor debido a la falta de información.

El Gobierno de Humala analiza reanudar las intercepciones aéreas, abandonadas en el 2001 tras el derribo por error de una avioneta en la que viajaba una misionera estadounidense y su bebé de siete meses. A raíz de ese incidente, Washington suspendió su apoyo a ese tipo de operaciones en Perú.

Para ello, el Gobierno de Humala está ya en conversaciones con Washington, mientras que ha ordenado la compra de radares y hasta un satélite para mejorar el control del espacio aéreo sobre el VRAEM.

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