29 de mayo de 2020
23 de enero de 2008

Portugal/España.- La Asociación de Transportes portuguesa denuncia el transporte ilegal de trabajadores lusos a España

LISBOA, 23 Ene. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -

El presidente de la Asociación Nacional de Transportadores Rodoviarios en Automóvil (ANTRAL) lusa, Florencio de Almeida, denunció hoy el riesgo que supone que muchos de los trabajadores portugueses que van a España sean transportados en furgonetas ilegales, por lo que en caso de accidente las compañías de seguros no pagan las indemnizaciones a las víctimas.

El número de trabajadores lusos que se desplaza a España y a Francia a trabajar en la construcción civil y en la agricultura ha aumentado de forma considerable en los últimos años, pero al contrario de lo que sería normal, "el servicio de taxi ha bajado debido al negocio paralelo e ilegal de furgonetas particulares", que, según denuncia el presidente de ANTRAL, "son más baratas" pero menos seguras.

Además de "la competencia desleal a los taxis, estas furgonetas ponen en peligro a las personas que transportan, ya que, en caso de accidente, las aseguradoras no pagan indemnizaciones a las víctimas", indicó el responsable, que recordó el accidente del pasado lunes en Valladolid, en el que murieron cuatro portugueses y otros dos están heridos graves. "Ese taxi de nueve asientos tenía el servicio debidamente legalizado, pero si fuera una de esas furgonetas particulares, nadie recibiría nada y la tragedia sería todavía mayor".

En el norte del país, entre Oporto y el Miño, es donde hay mayor número de trabajadores de la construcción que trabajan en España. Ahí, "ANTRAL contabilizó 250 furgonetas de unos nueve lugares que son ilegales" afirmó Florencio de Almeida, que aseguró que la asociación ya presentó "centenas de denuncias" sobre estos casos y no obtuvieron resultados.

Aunque reconocen que "es difícil para las autoridades fiscalizar esta situación, porque los propios pasajeros colaboran con el infractor", esta asociación reclama que se revise la ley y se pongan más medios para controlar la situación.

ANTRAL, que tiene 8.900 asociados que cuentan con 10.800 taxis, asegura que "a pesar de que las furgonetas ilegales son menos, están haciendo más negocio".