25 de septiembre de 2020
6 de octubre de 2014

El presidente checheno anuncia una "dura respuesta" al atentado suicida del domingo

MOSCÚ, 6 Oct. (Reuters/EP) -

El presidente de Chechenia, Ramzan Kadirov, ha prometido este lunes una dura respuesta ante el ataque suicida que mató a cinco policías y puso fin al periodo de relativa calma que vivía la región.

El atentado del domingo, en el que resultaron heridos doce policías, se produjo a la entrada de la sala de conciertos de Grozni, la capital chechena, donde se celebraban los festejos locales y el cumpleaños de Kadirov. Este era el primer acto de este tipo que se vivía en Grozni desde hacía dos años.

Kadirov, de 38 años, y respaldado por el presidente ruso, Vladimir Putin, ha prometido perseguir a los responsables de la explosión. "Buscaremos a estos enemigos del Islam en todas partes y ni siquiera permitiremos a sus espíritus entrar en Chechenia", ha dicho.

El presidente checheno ha publicado un comentario en su cuenta de Instagram en el que advierte de "castigos severos" para todos los que ayudaron a cometer los asesinatos". Kadirov también ha comentado en una imagen en la que aparecían fieles musulmanes durante el rezo de la mañana que Chechenia pagó un "alto precio por la paz" y no permitirá que "la porquería ilegítima lo destroce".

Kadirov ha anunciado que el suicida, de 19 años, iba vestido de policía y detonó la bomba cuando otros agentes se acercaron para identificarle. Según la Policía, el joven había abandonado su casa hace dos meses.

Por el momento, ningún grupo se ha responsabilizado del ataque. Sin embargo, el Centro Kavkaz, una web cercana a la insurgencia, ha publicado un vídeo en el que se pueden ver cuatro cuerpos bañados en sangre tras el ataque.

CALMA RELATIVA

A pesar de la relativa calma en Chechenia tras las dos guerras separatistas, una entre 1994 y 1996 y la otra entre 1999 y 2000, la insurgencia islamista se ha expandido por el norte del Cáucaso, predominantemente musulmán, impulsada por la mezcla del fervor religioso y la indignación ante la corrupción y los supuestos abusos de los Derechos Humanos.

Los analistas creen que el resentimiento entre los vecinos de la región ha aumentado en los últimos meses tras las duras medidas de seguridad contra los insurgentes. Los grupos defensores de los Derechos Humanos han acusado a las autoridades chechenas, cuyas drásticas medidas han ido acompañadas por secuestros y torturas de milicianos sospechosos y sus familias.

"Este no es el camino hacia una paz sostenible y podría dirigir a una nueva escalada de los milicianos", ha dicho Varvara Pajomenko, una analista de la insurgencia. "Estas duras acciones tomadas por los agentes en Daguestán y Chechenia se interpretan como un tratamiento injusto a los musulmanes y podría provocar una reacción contra las autoridades", ha añadido.

Para Kadirov, las acusaciones son un intento para desacreditar su liderazgo y la paz que, según él, llevó a la región.

Este era el primer ataque suicida desde la muerte del líder insurgente Doku Umarov, a principios de año. Las circunstancias alrededor de su muerte, incluido cuándo, dónde y cómo, todavía no se han esclarecido. El sucesor de Umarov, Ali Abu Mujamad, ha instado a sus partidarios a abstenerse de cometer ataques que puedan causar daños a los civiles.

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