22 de febrero de 2020
11 de junio de 2018

El principal aliado de Erdogan asegura que esta vez "no quedarán traidores vivos" tras el ruido de sables

El principal aliado de Erdogan asegura que esta vez "no quedarán traidores vivos" tras el ruido de sables
REUTERS / OSMAN ORSAL - ARCHIVO

ESTAMBUL, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

El líder del Partido del Movimiento Nacionalista (MHP), Devlet Bahçeli, principal aliado político del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha advertido este lunes de que esta vez "no quedarán traidores vivos" tras los recientes rumores de un posible golpe de Estado militar.

Bahçeli se ha referido a las informaciones sobre un nuevo intento de golpe de Estado como el del 15 de julio por parte de los leales al clérigo islamista autoexiliado en Estados Unidos Fetulá Gulen durante un acto en la provincia de Esmirna y ha arremetido contra el grupo separatista kurdo Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

"Advierto a quienes tienen intenciones desagradables: si Turquía se ve amenazado por un intento de ocupación o por otra catástrofe, entonces ninguno de los criminales y traidores quedará vivo. Vamos a sacar los ojos a quienes pongan sus ojos sobre nuestra existencia", ha amenazado, según recoge el diario turco 'Hurriyet'.

También el ministro del Interior, Suleyman Soylu, se ha referido a una posible intentona golpista de los leales a Gulen. "Tienen planes para un nuevo golpe de Estado y más asesinatos, pero no tienen poder", dijo Soylu el pasado 9 de junio durante una entrevista en la emisora CNN Türk.

Las autoridades turcas declararon el estado de emergencia el 20 de julio de 2016, cuatro días después de la asonada, que se saldó con la muerte de al menos 240 personas.

Ankara ha lanzado desde entonces una campaña de represión contra aquellos a los que acusa de estar detrás de la intentona, de la que responsabilizó al clérigo islamista Fetulá Gulen, quien reside en Estados Unidos. Gulen ha negado cualquier papel en el golpe.

Bajo una fuerte represión desde la asonada, más de 50.000 personas han sido encarceladas en espera de juicio por supuestos vínculos con Gulen, mientras que 150.000 personas han sido despedidas o suspendidas de empleo en los sectores militar, público y privado.

Erdogan y Gulen eran aliados políticos hasta que la Policía y la Fiscalía, supuestos simpatizantes del clérigo islamista, según el Gobierno turco, abrieron una investigación sobre corrupción en 2013 contra varios altos cargos del Ejecutivo.

Entonces, el mandatario turco acusó al clérigo de conspirar y erigir un Estado paralelo para derrocar al Gobierno con ayuda de la Policía y medios simpatizantes. Diversas organizaciones humanitarias han acusado a Erdogan de utilizar la situación para acabar con cualquier tipo de oposición.

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