25 de abril de 2019
1 de julio de 2014

La principal alianza islamista convoca manifestaciones con motivo del aniversario del derrocamiento de Mursi

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Alianza Nacional en Apoyo a la Legitimidad, coalición liderada por la organización islamista egipcia Hermanos Musulmanes, ha hecho este lunes un llamamiento a la población para participar en una manifestación masiva el jueves, en conmemoración del cumplimiento del aniversario del derrocamiento de Mohamed Mursi en un golpe militar.

En su comunicado, la formación ha indicado que la jornada "será el inicio del fin del golpe", asegurando que llevará a la caída del "fascista perdedor", en referencia al actual presidente y entonces jefe del Ejército, Abdelfatá al Sisi.

En el mismo, ha apuntado que la alianza "hará uso de sus experiencias acumuladas durante la revolución para generar sorpresas". Las marchas partirán de 35 mezquitas de la capital, El Cairo, según ha informado el diario egipcio 'Al Ahram'.

El golpe militar supuso el inicio de una persecución contra Hermanos Musulmanes, organización a la que las autoridades han incluido en su lista de grupos terroristas. Las fuerzas de seguridad han matado a miles de seguidores de la organización islamista y unos 400 militares y policías han muerto, muchos de ellos en ataques de milicianos islamistas en la península del Sinaí, que hace frontera con Israel y la Franja de Gaza.

Pese a que el jefe del Ejército justificó su decisión apelando a la voluntad popular, tanto Mursi, que se encuentra detenido y que se enfrenta a varios juicios por sus acciones previas y durante su mandato, como Hermanos Musulmanes y otros grupos opuestos al peso del Ejército en la política egipcia, han criticado el derrocamiento del primer presidente electo democráticamente de la historia del país.

Las autoridades internas surgidas tras el golpe sometieron en enero a referéndum la nueva Constitución, que otorga amplios poderes al Ejército y que ha sido vista como una vuelta hacia el régimen de Hosni Mubarak, que abandonó el poder en febrero de 2011 en medio de un levantamiento popular en su contra.

La figura de Al Sisi ha sido ensalzada en los últimos meses por el Gobierno y algunos sectores del país, que le han presentado como una figura con respaldo popular y con capacidad para encabezar los esfuerzos para estabilizar el país y devolver la seguridad en todo el territorio, en medio de los últimos ataques terroristas.

Por contra, el jefe del Ejército y ministro de Defensa no cuenta únicamente con la oposición de los Hermanos Musulmanes y otros grupos afiliados, sino también de grandes sectores de los revolucionarios, que le consideran una figura represiva y vinculada con los métodos de la cúpula militar de Mubarak.