29 de noviembre de 2020
2 de diciembre de 2012

Los republicanos accederán a subir los impuestos a los más ricos

WASHINGTON, 2 Dic. (Reuters/EP) -

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, ha manifestado este domingo su confianza en que el Partido Republicano acceda finalmente a subir los impuestos a los más ricos como método para reducir el déficit y, en última instancia, llegar a un acuerdo global para evitar el conocido como 'abismo fiscal'.

"No puedo prometer" que vayamos a caer en el 'abismo fiscal', ha declarado en un programa de la cadena Fox News. "Es una decisión que está en manos de los republicanos, que ahora se oponen a las subidas de impuestos" para los más ricos, ha argumentado.

"Lo único que se interpone es el rechazo de los republicanos a aceptar que las tasas van a tener que subir para los americanos más ricos", ha añadido Geithner durante su rueda de entrevistas, esta vez en la NBC.

Sin embargo, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, ha insistido en que la intención de su partido es oponerse a esta subida de impuestos. "Aquí está el problema", ha señalado Boehner también en un declaraciones a la Fox, aunque en otro momento. "Cuando subes los impuestos es más difícil que nuestra economía crezca", ha argumentado.

Además, ha indicado, si acceden a la subida de impuestos y dan al presidente Barack Obama el más de billón y medio de dólares que espera recaudar, "va a gastárselo", no a reducir el déficit. Sin embargo, ha manifestado su voluntad de evitar el 'abismo fiscal'. "Voy a hacer todo lo que pueda para evitarlo, pero ambas partes están aún muy alejadas y el límite está a menos de un mes", ha indicado.

Demócratas y republicanos deben negociar la posible renovación de las desgravaciones adoptadas durante la presidencia de George W. Bush. Los demócratas apoyan las desgravaciones pero a condición de que se suban los impuestos a los norteamericanos que ingresen al menos 250.000 dólares al año.

De no llegarse a un acuerdo antes del 31 de diciembre, el Gobierno se vería obligado a aplicar, automáticamente, subidas de impuestos y recortes del gasto público valorados en 600.000 millones de dólares, lo cual podría conducir a una nueva recesión, según las estimaciones.