9 de abril de 2020
11 de noviembre de 2014

Un responsable de la AECID defiende la asistencia humanitaria a largo plazo y dentro de la agenda política

Manuel Sánchez-Montero aboga por que las agencias busquen "culpables" a los ataques a los Derechos Humanos en Palestina y Siria

MADRID, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

El director de la Oficina de Acción Humanitaria de la Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo (AECID), Manuel Sánchez-Montero, ha señalado este martes el compromiso de las organizaciones que prestan ayuda humanitaria en la defensa de los Derechos Humanos en Oriente Próximo, donde ha abogado por planes a largo plazo y por concienciar a los actores políticos.

En la inauguración de las II Jornadas sobre el Enfoque basado en Derechos Humanos en la Acción Humanitaria: el desafío de Siria y Gaza, organizadas por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA), Sánchez-Montero ha dicho que las agencias de ayuda humanitaria deben defender los Derechos Humanos "manera inmediata", porque son "irrenunciables a todo ser humano". Por eso, las organizaciones no deben conformarse, sino "buscar culpables" a los que violan estos derechos.

"Cuando muere un niño por desnutrición en Siria o Palestina, lo hace porque alguien ha violado su derecho fundamental a la vida, y su derecho fundamental a la alimentación", ha denunciado Sánchez-Montero. La solución, según el director de la AECID, está en la asistencia humanitaria, que no puede conformarse con atender solo las necesidades básicas de los afectados, sino que debe trabajar a largo plazo.

Sánchez-Montero ha resaltado que en el marco jurídico la tarea de civilización ha logrado uno de sus objetivos: la asistencia humanitaria no se hace por caridad, sino que se defienden los Derechos Humanos y se persigue a quien los viola.

Sin embargo, Sánchez-Montero cree que las agencias de cooperación no deben olvidar su objetivo: "salvar vidas, humanizar los conflictos". Ha explicado al auditorio que los cooperantes no deben resolver problemas políticos. "Eso es soñar", ha enfatizado, "pero debemos conseguir que los problemas políticos tengan en la agenda la asistencia humanitaria, mientras que a la vez, la ayuda humanitaria no es el sustituto de la acción política".

En este sentido, el codirector del Instituto de Estudios de Conflicto y Ayuda Humanitaria, Francisco Rey, ha dicho que la ayuda humanitaria ha puesto mucho el acento en la asistencia, pero también debe abrirse a la protección de las víctimas y no conformarse con tareas "más cómodas".

"No se puede decir que no eso no va con ellas", ha exigido Rey a las organizaciones de acción humanitaria. "Existe ya el consenso de que cualquier agencia no puede ser tan mediocre", ha remarcado.

RETOS Y DESAFÍOS

Sánchez-Montero y Rey han aprovechado las jornadas para hablar del papel de la ayuda humanitaria en Palestina y Siria "con optimismo". Según Rey, es preferible nombrar "desafíos en lugar de problemas", porque siempre hay esperanza de resolver los problemas políticos de estas zonas".

Entre estos desafíos, Rey ha nombrado la cumbre de agencias de ayuda humanitaria y ONG de todo el mundo que se celebrará en 2016, y que incluye a organizaciones "del ámbito islámico que cuestionan los principios de la ayuda humanitaria occidentales". Al referirse a ella, Sánchez-Montero ha querido subrayar que distintos enfoques no pueden "permitir otros objetivos de los que tenemos". "No relativicemos para volver hacia atrás", ha dicho.

Además, Sánchez-Montero ha alertado de las pequeñas restricciones por parte algunos Estados sobre la población. Ha explicado el caso de Palestina, donde estos cambios son pequeños "sólo en apariencia", porque poco a poco consiguen "que haya niños que no puedan ir a la escuela en la franja de Gaza o que haya diabéticos que no puedan recibir su tratamiento" en el mismo lugar, especialmente tras la última ofensiva israelí, conocida como Margen Protector.

Por esta razón, Rey también se ha mostrado comprensivo con los "donantes (que a fin de cuentas, son los Estados) o los trabajadores locales: la situación hace difícil, por no decir imposible, ser neutrales y fijar límites en la solución política".

Otra solución que ha propuesto Sánchez-Montero es la labor de denuncia de las agencias: "No es la única, pero sí la más espectacular". "Hay otras, ligadas por ejemplo a la educación, más calladas pero mucho más eficaces", ha dicho.

Rey ha aportado retos desde el punto de vista local. Según el profesor del IECAH, las relaciones con los Gobiernos de la zona deben ser habituales. La ayuda humanitaria no puede ser un "para Estado", ha dicho, sino que debe planificar junto con las autoridades del foco de conflicto y rehabilitar en la medida de lo posible los daños causados. "No se debe alargar la presencia humanitaria innecesariamente", ha subrayado Rey.

Además, tanto Sánchez-Montero como Rey han afirmado que una de las tareas a llevar a cabo por las agencias es la medición de daños que pueden causar en su labor. "Muchas veces, podemos obstaculizar soluciones", han señalado los dos ponentes.

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