12 de diciembre de 2019
25 de mayo de 2010

Resultados parciales dan la mayoría de los escaños al partido de Meles, que defiende su victoria

ADDIS ABEBA, 25 May. (Reuters/EP) -

El partido que gobierna en Etiopía, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), ha obtenido hasta ahora 477 escaños de los 547 que tiene el Parlamento y sólo ha perdido dos, según los resultados parciales de las elecciones legislativas que se celebraron este domingo. El primer ministro, Meles Zenawi, instó a la comunidad internacional a aceptar su arrolladora victoria.

El jefe de prensa de la Junta Electoral Nacional de Etiopía (NEBE, por sus siglas en inglés), Mohamed Abdurahman, declaró a la cadena televisión pública ETV que el EPRDF ha conseguido todos los escaños en las regiones de Amhara, Tigray y Oromia, mientras que hasta ahora sólo ha perdido un escaño en la capital, Addis Abeba, y otro en la región meridional.

Previamente, Meles había instado a la comunidad internacional a respetar su victoria y había señalado que las fuerzas extranjeras no van a poder cambiar los resultados y que no se debe derramar sangre.

Decenas de miles de simpatizantes del partido gobernante se congregaron en la plaza de Meskel, en la capital, para celebrar el éxito de Meles y rechazar las acusaciones de la oposición y de varios grupos de Derechos Humanos sobre la manipulación de los comicios.

"El voto del pueblo no lo cambiarán las fuerzas extranjeras", aseguró el primer ministro en la plaza de Meskel desde detrás de una mampara de cristal blindado. "Algunos de nuestros amigos extranjeros nos decepcionaron, pero eso era antes. Ahora les instamos a reconocer el voto del pueblo. La política del odio queda fuera. No se debe perder ni una sola vida en disturbios postelectorales", subrayó.

El Gobierno etíope ha advertido de que cualquier político que intente instigar a la gente a cometer actos violentos será responsabilizado de ello. Tras las elecciones de 2005, en las que también ganó Meles, se produjeron unos violentos enfrentamientos que se saldaron con la muerte de 193 manifestantes y siete policías y la detención de varios líderes opositores.

CRÍTICAS DE LA UE

La misión de observación de la Unión Europea afirmó este martes que durante los comicios hubo quienes informaron de incidentes violentos e intimidación, si bien señaló que esto no significa que el resultado, que da la victoria al primer ministro, Meles Zenawi, no sea válido.

"La misión de observación de la Unión Europea considera que las reglas del juego en las elecciones de 2010 no eran suficientemente equilibradas, ya que se inclinaban a favor del partido gobernante en muchas áreas", dijo el jefe del equipo, Thijs Berman, en una rueda de prensa.

"Hubo denuncias de acoso e intimidación, incluidos casos de violencia de los que informó la oposición y, en menor medida, el partido gobernante. El enorme volumen y la coherencia de estas quejas es un motivo de preocupación que hay que tener en cuenta", añadió.

APOYO DE SUS PARTIDARIOS

Los partidarios de Meles congregados en Addis Abeba ondeaban banderas etíopes, llevaban camisetas y gorras del EPRDF y mostraban fotografías del primer ministro mientras coreaban: "Respetad nuestro voto, respetad nuestra decisión, respetad nuestra elección".

En sus pancartas expresaban mensajes como "¡Dejad de cuestionarnos!", "Respetad nuestra voz soberana", "Nuestros votos no se venden" y "Nosotros, y no otros, elegimos a nuestro líder".

La información que publicó ayer, lunes, la NEBE indicaba que el EPRDF y sus aliados habían conseguido un gran número de votos en nueve regiones y provincias, a falta de escrutar los votos en otras dos. En Oromia, donde la oposición siempre ha tenido apoyos, el partido de Meles venció a la coalición opositora Medrek --formada por ocho partidos--. Los resultados oficiales definitivos se conocerán el próximo 21 de junio.

Algunos líderes opositores se quejaron, incluso antes del cierre de los colegios electorales, de que los comicios habían sido manipulados y de que el EPRDF había intimidado y acosado antes de la votación a quienes lo criticaban.

Le organización Human Rights Watch opinó ayer que los observadores internacionales deberían condenar los actos de intimidación sufridos por los electores, a lo que el Gobierno etíope respondió que este grupo de Derechos Humanos es instrumento de quienes quieren entrometerse en los asuntos de estados independientes.