25 de mayo de 2019
28 de noviembre de 2014

Salé niega tener diferencias con Hadi y lamenta que se le acuse de todo lo negativo que ocurre en el país

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

El expresidente de Yemen Alí Abdulá Salé ha negado este jueves tener diferencias con su sucesor, Abd Rabu Mansur Hadi, y ha lamentado que se le acuse de todo lo negativo que ocurre en el país.

"No tengo disputas con nadie. Están enfrentados entre ellos. Luego van y dicen a Estados Unidos, Naciones Unidas y los países de la región que Salé es el problema", ha dicho en una entrevista concedida al diario egipcio 'Al Ahram'.

"Si una banda bloquea una carretera, dicen que ha sido Salé. Si se corta la electricidad, dicen que ha sido Salé. Si se atenta contra un oleoducto, dicen que ha sido Salé. Si la economía empeora, dicen que ha sido Salé. Si los huthis avanzan, dicen que ha sido Salé. Si Al Qaeda avanza, dicen que ha sido Salé. Eso es un resumen del actual Gobierno", ha criticado.

"Las preguntas sobre el futuro de Yemen han de ser planteadas a los actuales líderes, y no a mi. Yo deseo la seguridad, la paz, la estabilidad y el progreso de Yemen, preservando lo que se ha logrado y añadiendo nuevos éxitos", ha manifestado.

Pese a ello, el partido de Salé, el Congreso General del Pueblo, apartó hace unas semanas a Hadi de la formación tras acusarle de apoyar las sanciones de Naciones Unidas contra el expresidente, apenas un día después de nombrar un gobierno de coalición integrado por varias facciones políticas y sociales.

Así, ha recalcado que su formación "intenta ayudar a restaurar la calma y cooperar con el Gobierno". "El Gobierno nunca nos pidió eso, pero queremos llevar a cabo nuestro deber para con el pueblo", ha agregado.

"Esto tiene como objetivo promover la calma para superar esta crisis y no caer en otra crisis. Tenemos que superar la crisis de 2011 --que acabó con su mandato-- y avanzar para mejorar las cosas, en lugar de generar una crisis cuando intentamos superar la anterior", ha valorado.

En este sentido, ha argumentado que "la gente esperaba que el cambio en 2011 trajera algo mejor que lo que existía". "A día de hoy, esperan que se preserve lo que se logró antes de 2011", ha dicho.

"Me duele ver cómo se fragmenta el país, cómo colapsan las instituciones y cómo se destruyen los éxitos del pasado", ha puntualizado, antes de describir la situación actual como "un desastre".

Por otra parte, ha rechazado pronunciarse sobre las intervenciones de otros países en el país, si bien ha advertido de que "si la situación es descontrolada y se debilita la actuación del Gobierno, es muy probable que leones, serpientes y todo tipo de bestias comiencen a intervenir".

En otro orden de cosas, Salé ha asegurado que la llamada 'Primavera Árabe' fue "mala" y que contó con el respaldo de Israel. "Ahora hay una luz con la presencia del presidente Abdelfatá al Sisi (en Egipto) y la eliminación de Hermanos Musulmanes, que es una fuerza fascista y reaccionaria", ha recalcado.

El exmandatario ha reconocido sin embargo que durante su tiempo en el poder estuvo aliado con la rama yemení de la formación islamista, si bien ha dicho que rompió lazos con ella "después de que intentaran asesinarle".

"Egipto es importante para nosotros y para la nación árabe. Egipto es cultura, es un Ejército, es seguridad, es turismo, es economía. La cultura en Yemen es egipcia, toda nuestra educación es egipcia", ha remachado.

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