26 de octubre de 2020
23 de marzo de 2014

Santos dice que las FARC tendrán que responder ante el Derecho Internacional por el asesinato de policías

BOGOTÁ, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha rechazado "tajantemente" la explicación que han dado las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sobre el asesinato de dos policías en la localidad de Tumaco, indicando que se trata de "un crimen de guerra" por el que tendrán que responder conforme al Derecho Internacional, a pesar del diálogo de paz.

"El Gobierno rechaza tajantemente el comunicado del Secretariado de las FARC sobre la muerte del mayor Germán Méndez Pabón y del patrullero Edilmer Muñoz Ortiz y condena nuevamente ese delito", ha dicho en un comunicado difundido este domingo.

Santos ha aclarado que "el mayor y el patrullero se encontraban en poder de las FARC y fueron asesinados de la manera más cobarde e inhumana: en estado de indefensión", por lo que "no existe justificación alguna de un crimen de esa naturaleza, que es un crimen de guerra y una grave violación de los Derechos Humanos".

También ha subrayado que "el hecho de que en La Habana se adelanten conversaciones de paz de ninguna manera libera a las FARC de sus responsabilidades frente al Derecho Internacional". "Tendrán que responder por todos los crímenes de guerra y de lesa humanidad que hayan cometido y sigan cometiendo", ha afirmado.

Santos ha recordado que "mientras no se llegue a la firma de un acuerdo final y perdure el conflicto, el Gobierno seguirá cumpliendo con su obligación constitucional de proteger a todos los colombianos, persiguiendo a las FARC en todo el territorio nacional".

"Si verdaderamente nos aproximamos al fin del conflicto, es hora de que las FARC no sólo lamenten los crímenes cometidos, sino que asuman su responsabilidad y les respondan a sus víctimas", ha zanjado.

EL RELATO DE LAS FARC

Las FARC explicaron ayer que el mayor Méndez Pabón y el patrullero Muñoz Ortiz estaban en una zona rural de Tumaco, en del departamento de Nariño, "ejerciendo labores contra la insurgencia y la población", por lo que fueron detenidos por la Columna Daniel Aldana.

"Su captura desató una gran operación militar de persecución, en la que, como ya es costumbre, lo menos que tienen en cuenta los mandos oficiales es la vida de los retenidos", aseguró el grupo armado en un comunicado.

Por ello, los guerrilleros, "sin tiempo para comunicar su situación a sus superiores y acosados por media docena de helicópteros artillados y múltiples patrullas, se vieron obligados a proceder contra ellos, cuidándose de no emplear sus armas de fuego".

"Lamentamos la trágica muerte del mayor Méndez Pabón y del patrullero Muñoz Ortiz. La guerra que vivimos desde hace medio siglo cuesta la vida diariamente a muchos hijos e hijas de un pueblo que se merece la paz", indicaron.

El grupo armado lamentó que "no falten las voces enfermizas que, ante situaciones como estas, lanzan las más rabiosas diatribas y llamamientos al odio y la guerra". "Esos han sido y siguen siendo los principales responsables del desangre", acusó.

Así, reiteró que "el proceso de paz constituye la única alternativa viable, civilizada y humana de poner fin a tan larga confrontación". "Seguiremos apostando a eso por encima de las operaciones militares contra nosotros", aseveró.

SUSPENSIÓN DEL DIÁLOGO

El candidato presidencial de Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, pidió el pasado miércoles al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, que suspenda el diálogo de paz con las FARC por el asesinato de estos dos policías.

"Usted públicamente dijo en declaraciones al periódico 'El País' de España que suspendería las negociaciones con los terroristas de las FARC si atentaban contra alguien 'importante'", dijo en una carta difundida por Centro Democrático.

Zuluaga instó a Santos a "actuar en consecuencia y suspender de manera inmediata las negociaciones que de espaldas al país se realizan en La Habana". "De no hacerlo, confirmaríamos, con tristeza, su desprecio por los colombianos del común", señaló.

Ante "esta lamentable situación", reiteró su "convicción" de que "sólo se puede negociar cuando existe verdadera voluntad de paz, y de que no hay demostración de dicha voluntad distinta del cese de toda acción criminal por parte de las FARC".

DIÁLOGO DE PAZ

Desde el 8 de octubre y el 19 de noviembre de 2012 en Oslo y La Habana, respectivamente, Gobierno y FARC llevan a cabo un diálogo de paz basado en una agenda de seis puntos para poner fin a más de cinco décadas de conflicto armado, en las que han muerto 600.000 personas.

Tras seis meses de intensas negociaciones, finalmente el pasado 26 de mayo las partes pactaron sobre desarrollo agrario y rural, el primer punto de la agenda y el más importante para la guerrilla, ya que sobre él pivota toda su lucha armada.

El segundo acuerdo del proceso de paz llegó el pasado 6 de noviembre, sobre participación política. Los puntos clave son el compromiso para crear un estatuto de la oposición, que establezca sus derechos, deberes y garantías, y una reforma electoral, que incluye circunscripciones transitorias.

Gobierno y FARC celebran el 22º ciclo de conversaciones, centrado en la solución al problema de las drogas ilícitas. En esta ocasión no ha habido comunicado conjunto porque las partes han preferido continuar con "comisiones de trabajo".

Las FARC han invitado a Estados Unidos a que se una al diálogo de paz, al considerar que este punto es de su incumbencia, como principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, pero todavía no han obtenido respuesta.