19 de septiembre de 2019
  • Miércoles, 18 de Septiembre
  • 2 de noviembre de 2014

    Al Sisi defiende la ley antiprotestas y elogia el tratamiento dado por los medios de comunicación

    MADRID, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

    El presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, ha defendido la polémica normativa que regula las protestas en el país y ha elogiado el tratamiento dado por los medios de comunicación en la cobertura de eventos nacionales, asegurando que se han vuelto "más comprensivos".

    "La mayoría de los medios egipcios se han vuelto más comprensivos y más conscientes de la responsabilidad que tienen", ha afirmado Al Sisi durante una entrevista concedida a la agencia de noticias kuwaití KUNA recogida por el diario 'Al Ahram'.

    Un día después de la muerte de 31 soldados en dos atentados en la península del Sinaí, varios directores de periódicos públicos y privados se comprometieron a dejar de publicar noticias "que debilitasen las instituciones estatales".

    Sin embargo, la comunidad internacional ha criticado las condenas de hasta diez años de prisión para los tres periodistas de la cadena de la cadena qatarí Al Yazira, que fueron detenidos cuando cubrían las protestas y posterior caída de Mohamed Mursi.

    Todos ellos estaban acusados de dañar la unidad nacional y la paz social, divulgar noticias falsas y pertenencia a una organización terrorista, en alusión a Hermanos Musulmanes, grupo islamista que respaldaba el derrocado Gobierno de Mursi.

    LEY DERIVADA DE LAS OCCIDENTALES

    Por otro lado, Al Sisi ha defendido su polémica ley antiprotestas asegurando que está basada en las normativas occidentales, por lo que ha indicado que estos países deberían familiarizarse con esta normativa antes de escuchar únicamente a sus detractores.

    El mandatario ha afirmado que todos los ciudadanos tienen el derecho a expresar sus opiniones de forma pacífica y dentro de los límites de la ley, pero ha matizado que no se puede permitir que este "fenómeno" de las manifestaciones acabe en violencia.

    Entre las medidas recogidas en esta polémica normativa, está la necesidad de tener permisos especiales de las autoridades para la celebración de cualquier concentración en la que participen más de diez personas.