21 de noviembre de 2019
  • Miércoles, 20 de Noviembre
  • 2 de julio de 2019

    Los socialistas en la Eurocámara ven "profundamente decepcionante" el reparto pactado por los líderes

    Los socialistas en la Eurocámara ven "profundamente decepcionante" el reparto pactado por los líderes
    Iratxe García, elegida vicepresidenta primera del PESPSOE - ARCHIVO

    ESTRASBURGO (FRANCIA), 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

    El grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D) ha considerado "profundamente decepcionante" el reparto de altos cargos de la Unión Europea negociado por los jefes de Estado y de Gobierno europeos en Bruselas, porque a su juicio se ha impuesto el veto de "gobiernos populistas" al candidato socialdemócrata a presidir la Comisión Europea, el holandés Frans Timmermans.

    "Es inaceptable que los gobiernos populistas representados en el Consejo descarten al mejor candidato solo porque él ha defendido el Estado de Derecho y nuestros valores europeos comunes", ha declarado en un comunicado la presidenta del grupo, la española Iratxe García.

    La eurodiputada ha añadido que el modelo de 'Spitzenkandidat' por el que los aspirantes a presidir la Comisión Europea deben ser los cabeza de lista de los partidos a las elecciones europeas es una apuesta que "no queremos que muera".

    Por ello, la familia socialdemócrata ha considerado "profundamente decepcionante" que Timmermans, que en las primeras propuestas de acuerdo figuraba como futuro jefe del Ejecutivo comunitario, se haya caído del reparto definitivo a favor de la actual ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen.

    Este cambio se produjo para salvar el rechazo de los países que forman el grupo de Visegrado --Eslovaquia, República Checa, Polonia y Hungría-- a que el holandés presidiese la próxima Comisión.

    Timmermans, que en la Comisión que concluye su mandato este otoño ocupó la cartera de vicepresidente primero responsable de Estado de Derecho, mantuvo unas relaciones muy tensas especialmente con Varsovia y Budapest por su deriva autoritaria y sus polémicas reformas para mermar la independencia de sus sistemas judiciales.

    El acuerdo alcanzado este martes en Bruselas por los líderes de la UE no es definitivo, ya que en el caso de la presidencia de la Comisión necesita el visto bueno del pleno del Parlamento Europeo para salir adelante. Los eurodiputados someterán a votación este reparto en su próxima sesión plenaria, del 15 al 17 de julio.