1 de diciembre de 2020
8 de abril de 2006

Solbes dice que el proteccionismo en la UE no es la solución de los problemas

Solbes dice que el proteccionismo en la UE no es la solución de los problemas

VIENA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, dijo hoy que el proteccionismo retrasa la solución de los problemas y crea más dificultades a medio y largo plazo, pero insistió en la situación especial del sector porque no existe un mercado interior y hay un "desequilibrio" en la aplicación de las normas ya que la UE prima la libre circulación de capitales y las normas de competencia frente a la libre circulación de los productos energéticos.

Solbes explicó que durante la reunión informal del Ecofin en Viena todos los ministros se mostraron de acuerdo en que la culminación del mercado interior "permitiría mejorar la competitividad en Europa.

"Hay un consenso absoluto que el proteccionismo no es la solución, el proteccionismo pospone la solución de los problemas, no resuelve los problemas, lo que sirve es para retrasar la solución y muchas veces para crear más dificultades a medio y largo plazo", señaló.

"Frente a esa idea subyacente de que hay una tendencia a un mayor proteccionismo en Europa, yo hoy sacaría la conclusión de nuestro debate en el consejo Ecofin que más bien al contrario, que todo el mundo es consciente que hay algunos temas puntuales que hay que corregir y que hay que seguir adelante en la buena dirección", insistió.

Durante el debate entre los ministros "nadie habló de OPAs" aunque si que hubo una serie de "alusiones". Solbes defendió que los avances en el mercado interior sean "globales" y no "parciales" porque de lo contrario se generan "desequilibrios". "En temas como la energía, está muy bien liberar capital, aplicar las normas de competencia y de fusión, pero también hay que aplicar las normas de libre circulación de mercancías y servicios en la UE", recalcó.

En este sentido, afirmó que en los diferentes países hay "puntos de partida muy distintos", que se resumen en dos grandes modelos.

"Uno es que no privatizo mis empresas y no hay ningún riesgo de que pase nada porque son mías; el otro es el británico: privatizo mis empresas pero regulo especialmente en todo el sistema de redes, abastecimiento garantías".

Alemania y España son los dos países que se encuentran en una situación "atípica". En Alemania porque hubo una fusión antes de privatizar entre una gran empresa pública y una privada y se impusieron "condiciones" a la compañía resultante; y en el caso español porque "privatizamos pero no regulamos". "Nuestra preocupación es cómo garantizamos en nuestro modelo el suministro", afirmó.

Todo ello plantea "contradicciones" desde el punto de vista de la aplicación de las normas comunitarias aunque, a su juicio, "no deja de ser una cierta broma que los países que han privatizado más sean los más criticados". El mayor "disparate" al que se podría llegar para resolver el problema sería "renacionalizar la industria de la energía".