25 de mayo de 2019
21 de octubre de 2008

Sudán.- Sudán planea la desmovilización de casi 183.000 soldados en el programa de reinserción más grande del mundo

JARTUM, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno sudanés está estudiando el desarme, la desmovilización y reintegración en la vida civil de casi 183.000 soldados en lo que sería el programa de reinserción más grande del mundo, aunque los observadores advierten de que un proyecto tan ambicioso puede generar falsas expectativas.

"Estamos estudiando la desmovilización y la reintegración un total de 182.900 adultos en el este, el norte y el sur de Sudán, no incluyendo posibles operaciones en Darfur. Será la operación (de desmovilización) más grande del mundo", explicó Adriaan Verheul, director del programa de Naciones Unidas que apoya el proyecto del Gobierno sudanés.

Este programa forma parte del acuerdo de paz firmado en 2005 entre el norte y el sur que ponía fin a una de las guerras civiles más largas del continente africano y en la que se estima que más de un millón y medio de personas fallecieron y unos seis millones huyeron de sus hogares.

Acordados conjuntamente por comisiones del Gobierno en el norte y el sur del país, la cifra de soldados será dividida por igual entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAD), en el norte, y el antiguo grupo rebelde del Ejército para la Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA), en el sur.

En opinión del presidente de la comisión en el sur del Sudán, William Deng Deng, este programa de desmovilización "contribuirá a la estabilización de la paz en el país". En un primer momento la operación irá dirigida a 50.000 nombres y ya se están delimitando las propuestas de trabajo para que tengan algo por lo que empezar. Los niños soldado son el primer objetivo y 1.300 ya han sido desmovilizados.

CONVERTIR SOLDADOS EN CIVILES

Unos 2.900 ex rebeldes del este de Sudán, donde la guerra se prolongó hasta diez años, forman parte del primer grupo que se adherirá al programa del Gobierno. "El objetivo es convertir soldados en civiles que puedan hacer el suficiente dinero como para cuidar de sí mismos y de sus familias sin sus salarios del Ejército", declaró Verheul a la agencia de noticias de la ONU, IRIN.

Según el presidente de la comisión de desmovilización en el norte, Sulaf al Dein Salih, explicó que el proceso está yendo bien en el este, por lo que expresó su "satisfacción" por el desarme en las dos regiones del país.

El programa de desmovilización establece que los soldados sean evaluados por sus comandantes, registrados en una base de datos y atendidos médicamente en centros especiales. También recibirán un pago de 400 dólares, diez semanas de raciones de comida para familias de cinco miembros y un paquete de ayudas para comenzar una nueva vida como civiles y que incluyen herramientas básicas, una mosquitera y una radio.

Posteriormente, cada combatiente desmovilizado recibirá 1.750 dólares como apoyo por su abandono de las armas, además de formación para conseguir un trabajo en la vida civil o respaldo para montar un pequeño negocio o una granja. "Es un proceso político con objetivos de seguridad, pero facilita el desarrollo y tiene un impacto humanitario", añadió Verheul.

Un proyecto piloto para combatientes adultos tiene previsto comenzar el próximo noviembre en el estado de Nilo Azul, donde aproximadamente 1.000 soldados tanto del norte como del sur esperan tomar parte. "Si tiene éxito, será repetido en otras zonas", señaló.