22 de mayo de 2019
  • Martes, 21 de Mayo
  • 12 de enero de 2008

    Taiwán.- Taiwán estrena hoy sistema electoral en sus elecciones al Parlamento de mañana

    Los comicios se ven como un calentamiento para las presidenciales de marzo y un referéndum a la gestión de Chen

    BEIJING, 12 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit) -

    Taiwán vivió ayer su jornada de reflexión, a la espera de las elecciones legislativas de hoy, en las que se adoptará por vez primera un importante cambio en su sistema electoral, que ha reducido a la mitad el número de escaños y permite a los votantes elegir, con papeletas separadas, tanto a un representante local como a otro nacional para la misma Cámara.

    Los comicios son contemplados como una suerte de calentamiento para las elecciones presidenciales de marzo próximo, en los que la formación líder, el Partido Democrático del Pueblo (PDP), se juega su permanencia en el poder.

    Según los analistas, el PDP tiene todas las papeletas para salir como el gran perdedor de la contienda. Y así parece darlo por hecho el propio presidente del Gobierno, Chen Shui Bian, que ayer declaró que dimitirá si su agrupación no logra obtener 50 de los 113 escaños en liza, una suma bastante modesta habida cuenta que el partido en la oposición, el Kuomintang, parece tener asegurados 60 puestos.

    Hasta la meta de los 50 puestos marcada por Chen parece ser un farol, según algunos. "A no ser que se produzca un milagro, el partido tiene muy pocas posibilidades de hacerse con 50 escaños. De hecho, el PDP se ha planteado el objetivo de 45 asientos. Están considerando como una victoria ganar 45 escaños", comentó, en declaraciones al diario hongkonés 'South China Morning Post', el analista político Chang Wu Ueh, de la Universidad Tamkang.

    Desde el Kuomintang sus líderes han comenzado a saborear con antelación la victoria, que podría suponer el primer paso de su vuelta al poder, ostentado por el PDP desde el año 2000. Según declaraba hoy Wu Poh Hsiung, máximo representante del partido opositor, él también piensa dimitir si la formación de Chen llega a hacerse con los mencionados 50 escaños, según informa en su web el rotativo 'Taipei Times'.

    "Dado que (Chen) ha sido tan corrupto e incompetente durante su mandato y ha causado tantos problemas al país, si aun así puede lograr su objetivo, entonces significará no sólo que en Taiwán no existe la justicia y no sabe distinguir entre el bien y el mal, sino que el Kuomintang no ha trabajado lo suficiente", manifestó Wu.

    La corrupción se ha convertido en uno de los grandes temas de la última legislatura de Chen, especialmente desde 2006, cuando su yerno fue encontrado culpable de tráfico de influencias. Aunque lo cierto es que ninguno de los dos partidos mayoritarios ha podido escapar de las acusaciones por malversación de fondos. El actual candidato a la presidencia por el PDP, Frank Hsieh, ha sido investigado por el supuesto uso inadecuado de fondos estatales, aunque logró salir limpio de la inspección, pero el presidenciable del Kuomitang, Ma Ying Jeou, también ha sido atacado con cargos similares.

    La mayor o menor integridad de los candidatos no debería ser, pues, un gran determinante a la hora de adelantar qué partido será el encargado del destino de los alrededor de 23 millones de taiwaneses, aunque sí ha deteriorado la imagen del PDP.

    El partido tampoco ha transmitido, durante su etapa en el poder, la sensación de poder relanzar la economía de la isla, si bien en este sentido no le favorecen ni su política nacionalista, y por tanto de confrontación con Beijing, que sigue considerando a Taiwán una "provincia rebelde" parte de su territorio, ni la ventaja que al Kuomintang le confiere el contar con una ligera mayoría en el Parlamento (el Yuan Legislativo), lo que le ha permitido bloquear algunas de las medidas impulsadas por el PDP.

    El partido de Chen Shui Bian, no obstante, parece seguir confiando en la existencia de un importante voto oculto y favorable a su formación. Los sondeos realizados en la isla apuntaban que cerca de la mitad de los encuestados no sabía por quién votar y, según el propio Chen, muchos entrevistados se negaban a adelantar su voto (en anteriores elecciones el votante reticente demostró ser un seguidor del PDP reacio a reconocerlo tras la mala prensa del partido, aunque habrá que ver si en esta ocasión la formación consigue movilizar a sus seguidores para que acudan a las urnas).

    El todavía presidente, además, sigue jugando la carta del enfrentamiento con Beijing, que tan buenos resultados le ha dado en elecciones anteriores, especialmente entre los votantes más jóvenes, y apenas hace unos días recordaba que China continúa endureciendo su presión sobre la isla, hacia la que hoy por hoy apuntan, según él, 1.328 misiles del temido vecino.

    Desde el Kuomintang, por otro lado, se ha acusado al PDP de haber puesto en marcha una reforma del sistema electoral que no hará más que confundir a los ciudadanos y con la que pretende salir ganando. El nuevo sistema reduce el número de escaños de 225 a 113, de los cuales 73 se corresponderán con representantes de los distritos electorales, 6 con las poblaciones indígenas y 34 (el 30% del total) con "escaños generales" para partidos, para los que habrá que obtener un porcentaje de representación mínimo del 5% y que deberán estar ocupados al menos en un 50% por mujeres.

    El Gobierno defiende que con el nuevo sistema, además de aumentar la representación femenina en el Yuan Legislativo, se reducirá la fragmentación y los votantes podrán escoger, en una misma elección, tanto a los candidatos que mejor defienden sus intereses locales como a los globales.

    De momento, y a la espera de la decisión final, la isla se despertará hoy en alerta y con 100.000 agentes de policía y otras fuerzas del orden de servicio, según recoge hoy el diario local 'The China Post', a las que se sumarán cerca de 30.000 voluntarios.

    Frente a elecciones anteriores en las que la compra de votos era un lugar común ignorado y consentido por las autoridades, en esta ocasión, en la que los escaños son menos, se reforzarán los controles. El propósito será no sólo asegurar que no se producen incidentes, como otras veces, sino que no se producen canjes de votos en las cercanías de los colegios electorales. El martes se había informado ya de 5.669 denuncias, según declaró el ministro de Justicia, Shih Mao Lin.