30 de octubre de 2020
7 de marzo de 2014

El teléfono de Sarkozy fue intervenido durante las investigaciones por presunta financiación ilegal

PARÍS, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

El teléfono del expresidente francés Nicolas Sarkozy fue interceptado durante las investigaciones judiciales abiertas el año pasado para esclarecer la presunta financiación ilegal de su campaña para las elecciones de 2007, según informa el periódico 'Le Monde', que incluye también en estos pinchazos a los exministros del Interior Claude Guéant y Brice Hortefeux.

El asunto se remonta a abril de 2013, cuando se inició una investigación judicial para esclarecer si la campaña de Sarkozy recibió, de manera irregular, dinero procedente del régimen libio de Muamar Gadafi.

Los jueces responsables del caso, Serge Tournaire y René Grouman, sospechaban que el expresidente estaba recibiendo información de un juez del Supremo y, en septiembre, ordenaron pinchar su teléfono y los de Guéant y Hortefeux.

Estas interceptaciones, sin precedentes en Francia, se ampliaron después de que los investigadores constataran que Sarkozy apenas hablaba en su teléfono oficial. Los jueces descubrieron que el exmandatario contaba con un segundo teléfono registrado con un nombre falso y localizaron llamadas a un terminal adquirido con una identidad ficticia por el abogado de Sarkozy, Thierry Herzog.

DEMASIADA INFORMACIÓN

Estos pinchazos permitieron a los jueces comprobar que Sarkozy y Herzog estaban al tanto de gran parte de lo que ocurría en el Supremo, que en ese momento debía decidir si las agendas del expresidente se añadían como prueba al proceso por presunto abuso de confianza de la Liliane Bettencourt, heredera del imperio L'Oreal.

Las agendas eran también decisivas para el caso Bernard Tapie, un empresario indemnizado con más de 400 millones de euros por el Estado y con el que Sarkozy llegó a reunirse.

El origen de las filtraciones sería el juez Gilbert Azibert, cercano a Sarkozy e interesado en un puesto de consejero de Estado en Mónaco. Herzog trasladó en una de sus llamadas a Sarkozy --miembro del Consejo de Estado-- el interés del juez por el nuevo cargo y sugirió su intermediación.

El expresidente viajó a Mónaco la última semana de febrero junto a su familia para pasar unas vacaciones en las que terminó uníendose el abogado. Los jueces buscan ahora esclarecer si se trató de una coincidencia o ambos aprovecharon para 'vender' a Azibert ante el Principado.

Las autoridades monegascas se han apresurado a desmentir estas injerencias y han asegurado no que se produjo "ninguna intervención exterior" para favorecer a Gilbert Azibert de cara a la obtención de un determinado cargo, según 'Le Monde'.

El último capítulo de estas pesquisas se ha vivido esta misma semana, en concreto el 4 de marzo, cuando los jueces que investigan a Sarkozy ordenan redadas en viviendas y despacos de Azibert y Herzog. Estas redadas coinciden con la publicación de las grabaciones realizadas por un asesor de Sarkozy, Patrick Buisson, durante la campaña electoral de 2012.