5 de junio de 2020
22 de febrero de 2020

La UE avisa que los nuevos asentamientos israelíes en Jerusalén Este serían "profundamente perjudiciales"

La UE avisa que los nuevos asentamientos israelíes en Jerusalén Este serían "profundamente perjudiciales"
Asentamientos israelíes - MOSAB SHAWER

BRUSELAS, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

El máximo responsable diplomático de la Unión Europea, Josep Borrell, ha manifestado este sábado que la construcción de nuevos asentamientos israelíes en Jerusalén Este sería una decisión "profundamente perjudicial para una solución de dos estados", israelí y palestino, en convivencia.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció este viernes sus planes para construir 4.000 nuevas viviendas en Givat Hamatos, de las cuales mil serían para árabes y otras 3.000 para colonos judíos. Por otra parte, se ha planteado levantar otras 2.200 casas en Har Homa, lo que permitiría elevar su población de 40.000 a 50.000, informan medios locales.

"Según lo establecido claramente en numerosas ocasiones por la Unión Europea, incluidas las conclusiones del Consejo, tales medidas reducirían la contigüidad geográfica y territorial entre Jerusalén y Belén, aislarían a las comunidades palestinas que viven en estas áreas y amenazarían la viabilidad de una solución de dos estados, con Jerusalén como capital de ambos estados", según el comunicado de la Unión Europea.

Borrell recuerda "que los asentamientos son ilegales según el derecho internacional" y que "la UE no reconocerá ningún cambio en las fronteras anteriores a 1967, incluso con respecto a Jerusalén, que no sean las acordadas por las partes", asegura el diplomático.

"Hacemos un llamado a Israel para que reconsidere estos planes", ha concluido Borrell.

Los últimos anuncios de Netanyahu se suman también a otro proyecto conocido este mes para erigir un nuevo asentamiento cerca del antiguo aeropuerto de Atarot, donde se prevé levantar hasta 9.000 viviendas. Los medios, no obstante, estiman que harían falta varios años hasta culminar todos los trámites burocráticos.

Este nuevo enclave se situaría fuera de la barrera de separación, considerada dentro del acuerdo de paz impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como la separación entre Jerusalén, como capital israelí, y las zonas de Jerusalén Este donde Palestina podría declarar su capital.

Dicho acuerdo reconoce también la soberanía israelí sobre los asentamientos erigidos en zonas ocupadas, a pesar de que los palestinos reclaman un estado propio conforme a las fronteras previas a 1967. La Autoridad Palestina, de hecho, ha rechazado negociar el plan de Trump.