20 de marzo de 2019
  • Martes, 19 de Marzo
  • 16 de febrero de 2008

    La UE inicia el despliegue de su misión en Kosovo un día antes de la probable independencia

    BRUSELAS, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

    La Unión Europea lanzó hoy su misión de 2.000 policías, jueces y funcionarios de aduanas en Kosovo para garantizar la estabilidad en la región y ayudar las autoridades de Prístina a crear un auténtico Estado democrático de derecho que garantice la protección de las minorías. El inicio del despliegue de la operación europea se produce un día antes de la fecha en que se espera que Kosovo proclame su independencia.

    Los Veintisiete nombraron además al general francés jubilado Yves de Kermabon, antiguo comandante de las fuerzas de la OTAN en Kosovo (KFOR), como jefe de la operación, que se denomina EULEX Kosovo; y designaron al diplomático holandés Pieter Feith enviado especial de la UE para Kosovo. Feith es experto en los Balcanes y lideró la misión de la UE en Aceh (Indonesia) en 2005. El lanzamiento de la misión y los nombramientos se publicaron en el Boletín Oficial de la UE.

    "Lo que se pretende con esta misión es sobre todo que Kosovo, en cualquiera de las circunstancias políticas que se desarrollen allí, tenga unas estructuras democráticas, un Estado de derecho sólido, unas estructuras policiales similares a las de los países occidentales, y que tenga un sistema judicial absolutamente sano y correcto", explicó Cristina Gallach, la portavoz del Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana.

    "Esta es una responsabilidad europea. Kosovo está muy cerca de los países de la UE, y no podemos permitir que no se desarrolle allí un Estado de derecho sólido y respetuoso sobre todo con las minorías", enfatizó la portavoz.

    La misión de la UE en Kosovo estará formada por unas 2.000 efectivos. De ellos, 1.500 serán policías y los 500 restantes jueces, fiscales, y expertos en aduanas y administración. A éstos se sumarán otros 1.000 efectivos locales. Contará con un presupuesto de 205 millones de euros para los próximos 18 meses. En principio, está previsto que todos los Estados miembros de la UE, salvo Malta, contribuyan a la operación.

    Incluso Chipre, el país más reacio a la independencia de Kosovo y que se abstuvo en la votación para aprobar la misión, tiene previsto mandar efectivos, según las fuentes consultadas. España, que tampoco ve con buenos ojos la independencia unilateral de la provincia serbia de mayoría albanesa administrada por la ONU desde la guerra de 1999, participará con 15 o 20 personas, según ha anunciado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. También se espera que envíen personal países de fuera de la UE como Estados Unidos, Turquía, Croacia y Noruega La misión tendrá poderes ejecutivos. Ello significa que, en caso de conflicto por ejemplo en cuestiones relacionadas con la protección de las minorías, los policías o los jueces europeos podrán imponer su autoridad sobre sus homólogos kosovares.

    La orden de despliegue se dio este mismo sábado con la publicación de la decisión, pero durante las primeras dos semanas sólo se desplazarán a Kosovo los jefes de departamento. A partir de la tercera semana continuará el despliegue a un ritmo de unos 250 efectivos por semana.

    Los policías, jueces y funcionarios europeos se situarán en los ministerios, oficinas de policía y juzgados kosovares, no sólo en Prístina sino también en la zona de mayoría serbia, pero no asumirán ninguna responsabilidad hasta 120 días después de la declaración de independencia. Hasta entonces, la seguridad seguirá estando en manos de los 17.000 soldados de la KFOR y de la misión de la ONU, que irá retirándose progresivamente una vez proclamada la independencia.

    "La misión comienza a desplegarse ahora mismo. Lo único que no es un despliegue masivo, es un despliegue de gente de alto nivel. Progresivamente irán llegando, pero no se asumirán responsabilidades hasta el mes de junio porque hemos hecho un proceso de transición largo muy suave con Naciones Unidas para asegurarnos de que mientras se hace el despliegue quien se responsabiliza de la situación son las Naciones Unidas", dijo Gallach.

    El enviado especial de la UE se convertirá dentro de unas semanas cuando Kosovo proclame su nueva Constitución en el representante internacional civil allí, ya que la Carta Magna prevé la creación de un comité de seguimiento internacional para ayudar a la consolidación del nuevo Estado. En este comité estarán representados con toda probabilidad Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Estados Unidos, la OTAN y la UE, que asumirá el papel de liderazgo.

    La Constitución kosovar admitirá que el representante internacional tenga poderes por encima de las autoridades kosovares y pueda incluso vetar legislación aprobada por el parlamento o decisiones tomadas por el primer ministro si considera que pueden suponer una vulneración del Estado de derecho o atentar contra la minoría serbia.

    Esta es la estructura que estaba prevista en el plan elaborado por el enviado especial de Naciones Unidas, Martti Ahtisaari, que proponía una independencia para Kosovo tutelada por la comunidad internacional, y que fue rechazado por Belgrado y vetado por Rusia en el Consejo de Seguridad. Finalmente, el plan se aplicará aunque sin el visto bueno de la ONU.

    La UE considera que la resolución 1244 de Naciones Unidas, que autorizó la presencia internacional en Kosovo tras la guerra de 1999, constituye una base legal suficiente para el despliegue de la operación, una interpretación que discuten tanto Serbia como Rusia.

    RECONOCIMIENTO DE KOSOVO

    La portavoz de Solana explicó que el envío de la misión no significa automáticamente que la UE reconozca la independencia de Kosovo. "El reconocimiento o no de una eventual independencia, depende de cada uno de los Estados de la Unión Europea, y esa es una discusión que, si se tiene que poner sobre la mesa de debate, se va a hacer en los próximos días cuando, si es que ocurre, el tema se convierta en una realidad", explicó.

    Los Veintisiete siguen divididos sobre el reconocimiento de la independencia. Se prevé que los grandes Estados miembros como Reino Unido, Alemania, Francia o Italia la reconozcan de inmediato, mientras que otros países como España, Eslovaquia, Grecia o Rumanía, tardarán más en hacerlo. Chipre ha asegurado por activa y por pasiva que no reconocerá a Kosovo por el precedente que puede sentar para la parte norte de la isla. Los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintisiete debatirán sobre la reacción a la independencia de Kosovo en su reunión del próximo lunes.