22 de mayo de 2019
16 de febrero de 2008

La UE lanza su misión de policías y jueces en Kosovo

BRUSELAS, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Unión Europea lanzó hoy su misión de 2.000 policías, jueces y funcionarios de aduanas en Kosovo para garantizar la estabilidad en la región y ayudar a las autoridades de Prístina a crear un auténtico Estado democrático de derecho que garantice la protección de las minorías. El inicio del despliegue de la operación europea se producirá un día antes de la fecha en que se espera que Kosovo proclame su independencia.

La aprobación final de la operación, que se denominará EULEX Kosovo, se produjo esta medianoche después de que ningún Estado miembro planteara una objeción de último minuto y se publicará hoy en el Diario Oficial de la UE, según informaron fuentes diplomáticas.

Los Veintisiete nombrarán además al general francés jubilado Yves de Kermabon, antiguo comandante de las fuerzas de la OTAN en Kosovo (KFOR), como jefe de EULEX; y designarán al diplomático holandés Pieter Feith enviado especial de la UE para Kosovo. Feith es experto en los Balcanes y lideró la misión de la UE en Aceh (Indonesia) en 2005.

La misión de la UE en Kosovo estaformada por unos 2.000 efectivos. De ellos, 1.500 serán policías y los 500 restantes jueces, fiscales, y expertos en aduanas y administración. A éstos se sumarán otros 1.000 efectivos locales. Contará con un presupuesto de 205 millones de euros para los próximos 18 meses. En principio, está previsto que todos los Estados miembros de la UE, salvo Malta, contribuyan a la operación.

Incluso Chipre, el país más reacio a la independencia de Kosovo y que se abstuvo en la votación para aprobar la misión, tiene previsto mandar efectivos, según las fuentes consultadas. España, que tampoco ve con buenos ojos la independencia unilateral de la provincia serbia de mayoría albanesa administrada por la ONU desde la guerra de 1999, participará con 15 o 20 personas, según ha anunciado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. También se espera que envíen personal países de fuera de la UE como Estados Unidos, Turquía, Croacia y Noruega.

La misión tendrá poderes ejecutivos. Ello significa que, en caso de conflicto por ejemplo en cuestiones relacionadas con la protección de las minorías, los policías o los jueces europeos podrán imponer su autoridad sobre sus homólogos kosovares.

La orden de despliegue se ha dado hoy con la publicación de la decisión, pero durante las primeras dos semanas sólo se desplazarán a Kosovo los jefes de departamento. A partir de la tercera semana continuará el despliegue a un ritmo de unos 250 efectivos por semana.

Los policías, jueces y funcionarios europeos se situarán en los ministerios, oficinas de policía y juzgados kosovares, no sólo en Prístina sino también en la zona de mayoría serbia, pero no asumirán ninguna responsabilidad hasta 120 días después de la declaración de independencia. Hasta entonces, la seguridad seguirá estando en manos de los 17.000 soldados de la KFOR y de la misión de la ONU, que irá retirándose progresivamente una vez proclamada la independencia.

En las próximas semanas, Kosovo proclamará su nueva Constitución, en la que se aceptará la formación de un comité de seguimiento internacional para ayudar a la consolidación del nuevo Estado. En este comité estarán representados con toda probabilidad Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Estados Unidos, la UE y la OTAN y se nombrará como representante internacional civil en Kosovo al representante europeo, Pieter Feith.

La Constitución kosovar admitirá que Feith tenga poderes por encima de las autoridades kosovares y pueda incluso vetar legislación aprobada por el Parlamento o decisiones tomadas por el primer ministro si considera que pueden suponer una vulneración del Estado de derecho o atentar contra la minoría serbia.

Esta es la estructura que estaba prevista en el plan elaborado por el enviado especial de Naciones Unidas, Martti Ahtisaari, que proponía una independencia para Kosovo tutelada por la comunidad internacional, y que fue rechazado por Belgrado y vetado por Rusia en el Consejo de Seguridad. Finalmente, el plan se aplicará aunque sin el visto bueno de la ONU.

La UE considera que la resolución 1244 de Naciones Unidas, que autorizó la presencia internacional en Kosovo tras la guerra de 1999, constituye una base legal suficiente para el despliegue de la operación, una interpretación que discuten tanto Serbia como Rusia.