26 de noviembre de 2020
11 de diciembre de 2007

UE.- El PE aprueba una legislación para reducir la presencia de partículas nocivas en el aire

ESTRASBURGO, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Parlamento Europeo aprobó hoy una nueva directiva para regular la calidad del aire en la Unión Europea que establece valores máximos para las "partículas finas" en suspensión. Hasta la fecha, la legislación comunitaria no cubría estas partículas finas, responsables de enfermedades como el asma o la bronquitis, y sólo marcaba límites para el dióxido de azufre y las partículas de mayor tamaño.

Los 27 Estados miembros tienen ahora dos años para transponer a sus legislaciones nacionales la nueva directiva. Asimismo, deberán determinar el régimen de sanciones "efectivas, proporcionadas y disuasivas" que impondrán en caso de incumplimiento de la normativa y garantizar su aplicación.

La legislación, aprobada hoy por la Eurocámara con los votos a favor de 619 eurodiputados, 33 en contra y 4 abstenciones tras llegar a un acuerdo con el Consejo de ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea, revisa en profundidad las normas comunitarias vigentes desde 1999 sobre contaminación ambiental.

Éstas limitan la concentración de determinados contaminantes en el aire, como el dióxido de azufre (SO2), el ozono, el dióxido de nitrógeno, los óxidos de nitrógeno, el plomo, la benzina o el monóxido de carbono.

Las nuevas normas establecerán valores límite para las partículas más finas con diámetro inferior a los 2,5 micrómetros (PM 2,5), que hasta ahora no estaban incluidas en ninguna legislación, con el objetivo de "evitar, prevenir o reducir" las emisiones de contaminantes atmosféricos nocivos y definir los objetivos adecuados para la calidad del aire.

PARTÍCULAS PM 10 En el caso de las partículas más grandes, la nueva normativa confirma los límites actuales de 40 microgramos por metro cúbico como media anual y de 50 como media diaria para las partículas PM 10. Asimismo, establece que la media diaria no podrá superarse más de 35 veces al año.

El pasado 10 de octubre, la Comisión Europea inició un procedimiento de infracción contra España, Francia, Italia, Eslovenia y Reino Unido, por sobrepasar los límites permitidos de dióxido de azufre (SO2) emitidos por las instalaciones industriales europeas.

Bruselas ha exigido además a los Estados miembros información sobre las medidas que están adoptando para reducir los niveles de partículas PM10 y ajustarse a la normativa europea.

Cerca del 70 por ciento de los municipios y ciudades europeas con al menos 250.000 habitantes han notificado que sobrepasan los límites de PM10 en, al menos, parte de su territorio.

La nueva normativa prevé que si en una determinada "zona o aglomeración" no es posible respetar los valores límite fijados para las partículas PM10 --bien sea por las características de dispersión propias de esos lugares, las condiciones climáticas adversas o las contribuciones transfronterizas--, los Estados miembros quedarán exentos de aplicar esos valores límite durante tres años a condición de que presenten un plan en el que se demuestre que no pueden respetar dichos valores a pesar de poner en marcha "todas las medidas a escala nacional, regional y local" para cumplirlos.

Por su parte, la Comisión Europea supervisará la localización de los "puntos o estaciones de muestreo" que los Estados miembros deberán habilitar en las zonas urbanas, "aglomeraciones" de más de 250.000 habitantes y en zonas rurales cada 100.000 m2 para medir los niveles en el aire de partículas PM 2,5 y PM 10, dióxido de sulfuro, dióxido de nitrógeno, óxidos de nitrógeno, plomo, benzina y monóxido de carbono.

La legislación exige además a los Estados miembros poner a disposición del público todos los años una relación de los contaminantes a los que se aplicarán las nuevas normas.