2 de diciembre de 2020
24 de febrero de 2007

Vaticano.- Benedicto XVI nombra a un cubano y a un argentino nuevos miembro del Consejo Pontificio de Justicia y Paz

CIUDAD DEL VATICANO, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Papa Benedicto XVI nombró este sábado al arzobispo cubano de Camagüey, Juan García Rodríguez, miembro del Consejo Pontificio de Justicia y Paz, según informó hoy la oficina de prensa del Vaticano.

También fueron designados como miembros del citado consejo al Cardenal arzobispo de Cape Coast de Ghana, Peter Kodwo Appiah Turkson y al monseñor argentino y Arzobispo de La Plata, Héctor Rubén Aguer, y al presidente de la Fundación Ezio Tarantelli, el italiano Sabino Pezzotta.

Ordenado sacerdote el 25 de enero de 1972, fue elegido obispo titular de Gummi y nombrado auxiliar de Camagüey por el Papa Juan Pablo II el 15 de marzo de 1997, Juan García Rodríguez fue ascendido el 10 de junio de 2002 como arzobispo de Camagüey.

García Rodríguez nació el 11 de julio de 1949 en Camagüey, realizó sus estudios para ser sacerdote en el seminario de San Basilio de El Cobre (Cuba) y en el Seminario Interdiocesano de San Carlos y San Ambrosio en La Habana. En febrero de 2006 fue designado como presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

Por otra parte, el monseñor Héctor Rubén Aguer nació el 24 de mayo de 1943 en Buenos Aires, Argentina, es licenciado en teología y fue ordenado sacerdote el 25 de noviembre de 1972. El 26 de febrero de 1992, el papa Juan Pablo II lo designó obispo titular de Lamdia y auxiliar de Buenos Aires.

Recibió la ordenación episcopal en la Catedral de Buenos Aires el 4 de abril de 1992. El 26 de junio de 1998 el Papa lo designó obispo adjunto de La Plata y desde el 12 de junio de 2000 es el nuevo Arzobispo de La Plata.

El Pontificio Consejo Justicia y Paz tiene como función estimular a la comunidad católica para promover el desarrollo de los países pobres y la justicia social internacional. Está integrado por unas 40 personas, entre miembros y consultores, nombrados por cinco años a título personal por el Papa, provenientes de todos los continentes. Fue instituido por Pablo VI el 6 de enero de 1967.