1 de abril de 2020
16 de junio de 2014

Los vecinos de la localidad fronteriza de Kasab vuelven a casa tras la expulsión de los rebeldes

KASAB, (SIRIA), 16 Jun. (Reuters/EP) -

Los vecinos de la localidad de Kasab, en la frontera de Siria con Turquía, han comenzado a volver a casa este lunes, entre gritos de alegría, bailes y banderas en la plaza principal, un día después de que el Ejército reconquistara la zona a los rebeldes.

La televisión estatal siria ha retransmitido imágenes del lugar en el que según los comentarios de los periodistas reinaba la "seguridad y la estabilidad" ya que la zona había sido limpiada de "terroristas", un término utilizado por el Gobierno para referirse a los rebeldes que luchan contra el presidente sirio, Bashar al Assad.

El Ejército ha conquistado la zona que va desde la frontera y se ha hecho con las principales rutas tras enfrentarse y ganar a los rebeldes. "Los grupos terroristas en Kasab tienen dos elecciones: huir al territorio turco o morir debajo de los golpes del Ejército sirio" ha sentenciado una fuente del Ejército.

Las personas que han regresado este lunes a sus hogares se han encontrado con los efectos que los combates han dejado en algunos edificios. Sausa Nadra, una vecina de la localidad ha encontrado "daño y destrucción". "Hay algunas cosas tristes, pero estamos felices por ser capaces de regresar en tan poco tiempo, hemos vuelto hoy porque escuchamos que el Ejército había liberado la zona", ha dicho.

Otra residente de Kasab, Lama Deeb, ha asegurado que el pueblo está "agradecido a Alá". "Alá protege a nuestro Ejército y a todo el mundo que coge una pistola en defensa de su país", ha sostenido.

La ciudad de Kasab también se ha llenado de pintadas de autoría desconocida. En algunas se pueden leer frases como "Queremos un Estado islámico" o "Alá es el más grande".

Muchos de los rebeldes que tomaron Kasab en marzo eran islamistas extremistas, incluidos algunos de las facciones más radicales, como el Frente al Nusra. Esta posición era un enclave importante para los rebeldes, ya que allí se encuentran las raíces de secta minoritaria alauí a la que pertenece al Assad.

La toma de Kasab por parte de las tropas del presidente Bashar al Assad, muestra la situación cada vez más debilitada de la oposición, cada vez más fracturada internamente. Los opositores del régimen se hicieron con Kasab hace solo tres meses.

Cerca de 160.000 personas han sido asesinadas desde que empezó el conflicto de Siria. La guerra civil empezó como una protesta pacífica que se ha convertido en un sangriento enfrentamiento sectario en el que los suníes luchan para derrocar a Al Assad, respaldado por los chiíes de Irán y Líbano.