23 de abril de 2019
17 de diciembre de 2010

EEUU conocía los abusos de DDHH cometidos por las fuerzas indias en Cachemira

MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

Estados Unidos tenía constancia de las frecuentes torturas cometidas por las fuerzas de seguridad indias contra personas detenidas en Cachemira, tal y como había denunciado el personal de Cruz Roja en esta conflictiva región. Así se desprende de los cables diplomáticos de la Embajada estadounidense en Delhi, a los que tuvo acceso Wikileaks.

En 2005, el Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) informó a la legación sobre casos de electrocuciones, agresiones y humillaciones sexuales contra cientos de detenidos. "India condena la tortura", alertaba el organismo en uno de sus informes, donde además se hablaba de asesinato sistemático de milicianos. Dos años después diplomáticos norteamericanos mostraron su preocupación por los abusos de Derechos Humanos en India, a manos de las agencias del orden público.

Entre los años 2002 y 2004, miembros del CICR se entrevistaron en privado con 1.296 presos para extraer conclusiones sobre el trato que recibían. De todos ellos, hasta 852 aseguraron haber sido maltratados, y de estos un total de 681 declararon sufrir uno o más métodos de tortura de una lista de seis. La organización nunca ha podido entrar en el centro de detención más conocido, el 'Cargo Building', en Srinagar.

En el cable, la legación describe que la situación en Cachemira era "mucho mejor" porque las fuerzas de seguridad habían abandonado las redadas en mitad de la noche para detener a ciudadanos indiscriminadamente y porque había "más acceso a médicos y a la Policía". Los abusos continuaban debido a que las fuerzas indias "necesitan publicidad" y "la insurgencia se ha convertido en un negocio" para los milicianos.

CAUTELOSA PRESIÓN SOBRE CACHEMIRA

De estos documentos también se extrae que Estados Unidos mantenía una cautelosa política de presión sobre la cuestión de Cachemira, si bien oficialmente era estrictamente neutral al conflicto y no intervenía en él.

Poco después, la legación norteamericana criticó que Washington concediera un visado a Nueva Delhi en nombre de Usman Abdul Majid, un miembro de la asamblea estatal cachemir que había sido invitado a Estados Unidos por un grupo de reflexión, informa el diario británico 'The Guardian'. Este parlamentario habría pertenecido a un grupo paramilitar y se sospecha que participó en episodios de tortura, asesinatos extrajudiciales, violaciones y extorsión de civiles cachemires.

Los funcionarios admiten que son "incapaces de verificar las pruebas en contra de Majid". Antes, Washington se había negado a conceder un visado al líder separatista Sied Ali Shah Geelani.