19 de febrero de 2020
27 de septiembre de 2008

La exposición del Castillo de San Cristóbal, en Tenerife, recibe más de 27.000 visitas en dos meses

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

La exposición permanente sobre el valor histórico del Castillo de San Cristóbal, ubicado en la parte subterránea de la Plaza de España, en Santa Cruz de Tenerife, ha recibido la visita de 27.415 personas desde su inauguración el 24 de julio.

Según datos del Organismo Autónomo de Museos y Centros (OAMC) del Cabildo de Tenerife, los fines de semana son los que más visitantes congrega, superando las 1.000 visitas cada día. El mayor número de visitas se produjo la jornada del domingo 10 de agosto con un total de 1.176 personas.

El consejero y presidente del OAMC, Francisco García-Talavera, valoró en un comunicado que en tan sólo dos meses, el castillo haya recibido casi 30.000 visitantes, lo que "resalta el valor histórico de una propuesta como ésta que permite al visitante, tanto local como foráneo, conocer algo más sobre la historia de este castillo y el sistema defensivo de la Isla". García-Talavera animó a los tinerfeños a acercarse a este enclave histórico en el que se ha recreado un ambiente propicio para que disfruten de su recorrido por la parte subterránea de la Plaza de España.

En este proyecto trabajó un equipo de diez profesionales del Museo de Historia y Antropología de Tenerife, coordinados por Carmen dolores Chinea. Se trata de una propuesta sencilla con la que el visitante podrá obtener información precisa, concisa y amena sobre los restos de la defensa, a través de un recorrido de paneles verticales situados desde el inicio de la galería hasta el mirador desde el que se contempla la muralla.

REMODELACIÓN

En junio de 2006, a los pocos meses del inicio de la remodelación de la emblemática plaza, los operarios encontraron una estructura arquitectónica subterránea frente al edificio del Casino, que finalmente la Unidad de Patrimonio Histórico confirmó que se correspondía con el frente este del citado castillo, existente en este emplazamiento desde 1575 hasta 1928. Esta fortificación constituyó una de las principales defensas de la ciudad desde mediados del siglo XVI hasta la segunda década del siglo XX, y además dio nombre a la popular calle del Castillo de la capital tinerfeña. Los vestigios hallados pertenecían al muro del baluarte o punta de diamante emplazada en el vértice nordeste.

El Cabildo decidió entonces que estos restos fueran expuestos al público. Esta decisión se ha concretado finalmente en la excavación de una galería junto a los aparcamientos subterráneos de la plaza por la que se accede hasta la muralla, en la que además, en breve, el ciudadano tendrá la oportunidad de consultar una rigurosa y clara explicación, gráfica y escrita, sobre la importancia histórica de las ruinas que contempla.

La galería consta de un pasillo principal que después se subdivide en dos ramales que conducen indistintamente hasta la zona donde están localizados los restos del castillo. Ha sido construida de forma que los ciudadanos sólo tendrán acceso hasta el final de dichas bifurcaciones, situadas a cuatro y cinco metros de distancia de la fortaleza, con la finalidad de garantizar su conservación. Desde estos puntos de observación, también definidos como pequeños miradores, los ciudadanos tendrán ante sus ojos una muralla de cuarenta metros de longitud.