26 de noviembre de 2020
4 de abril de 2012

El Gobierno regional sostiene que los PGE "quiebran" el Estado de las Autonomías

El Gobierno regional sostiene que los PGE "quiebran" el Estado de las Autonomías
CEDIDA

Martín Marrero afirma que son un "duro golpe" y que se empezará a estudiar medidas como subida de impuestos y más ajuste de gastos

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del Gobierno de Canarias, Martín Marrero, ha dicho este miércoles que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) suponen una "quiebra" del Estado Autonómico que colocan al archipiélago en una situación de "emergencia".

En rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno, ha recordado que estas cuentas van a afectar a la prestación de los servicios públicos esenciales porque se ha "estrangulado" a las Comunidades Autónomas, y las ha definido como "injustas y asfixiantes" porque "castigan" la recuperación económica que había iniciado Canarias en 2011.

En su opinión, los PGE son un "duro golpe" para las islas y un "tremendo hachazo" para todos los sectores de la economía canaria, y ha subrayado que no se circunscriben a una "batalla partidista" entre CC-PSOE y PP. "Es una batalla entre Canarias y el Gobierno de España", ha comentado.

Además, ha apuntado que no abordan los problemas actuales de la crisis económica que son la caída de la renta disponible, la pérdida de confianza de empresarios y familias "agravada" por la reforma laboral, y la falta de crédito. "Van a provocar más destrucción de empleo y están en peligro los servicios públicos", ha dicho.

Marrero ha advertido también de que los PGE afectarán de manera "cruel" a las administraciones locales, y ha afirmado que el Gobierno estudiará sumarse a un "frente autonómico" si hay más CC AA críticas con el documento, como ya han avanzado Cataluña y Andalucía.

El portavoz del Ejecutivo ha apuntado que con el "diagnóstico" sobre la mesa, se empezarán a tomar soluciones entre las que se encuentran alguna subida de impuestos y, probablemente, "más ajustes de gasto", pese a que Canarias ya ha recortado más de 2.000 millones desde 2008.