29 de noviembre de 2020
29 de octubre de 2006

La implantación del sistema de autoliquidación en Urbanismo librará a los ciudadanos de hasta ocho meses de espera

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los ciudadanos que quieran solicitar una licencia de obra en la Gerencia de Urbanismo podrán hacerlo a través del sistema de autoliquidación. El modelo actual es el de gestión por liquidación, según el cual el administrado facilita a la Gerencia todos los datos relacionados con elementos tributarios, incluidos los del lugar donde solicita el servicio urbanístico. Cuando esta información está en manos de la administración, se emite una liquidación que se envía al interesado, que a su vez debe ir al banco a pagarla o hacerlo en Urbanismo mediante un cheque o tarjeta de crédito. En casos como la petición de una licencia de obra, hasta que la tramitación de este expediente culmina, pueden pasar varios meses -cuatro o cinco-, desde que se traslada a los servicios de liquidación de rentas para saldar el impuesto de construcciones, hasta que se le notifica al vecino que la liquidación está lista y puede venir a pagarla.

Según José Luís Roca, interventor delegado de la Gerencia Municipal de Urbanismo, este procedimiento se podría acelerar "poniendo a más personas a hacer las liquidaciones, lo que no es razonable, porque el coste sería un disparate". Por ello desde la entidad municipal se han dedicado a aprender de otros municipios -no necesariamente punteros o capitales- sino localidades como Arona, donde ya se usa el sistema de autoliquidación. Aunque los técnicos ayuden a rellenar el formulario de autoliquidación y emitan plantillas, el administrado tendrá que firmar y reconocer cuales son los elementos que declara. De esta manera, el interesado paga antes y a partir de ese momento, continúa el proceso de revisión. En enero de 2007 este mecanismo estará completamente instalado.

Autoconstrucciones

La ventaja importante, según Roca, se percibe a la hora de pagar el impuesto de autoconstrucciones. En este caso, se rellenan los datos generales de identificación personal y de identificación de la obra, el presupuesto de ejecución material, el porcentaje de bonificación si lo hubiera, y seguidamente, se hace la multiplicación de ello por el tipo de tributo, lo que resulta en la cantidad a pagar. Tras este sencillo procedimiento, el solicitante sale con la licencia debajo del brazo. Anteriormente habría tenido que esperar entre 5 ú 8 meses. Es después de la entrega y pago de la autoliquidación, cuando los funcionarios hacen la revisión del expediente, es decir, "a posteriori", librando al ciudadano de una espera considerable.

No obstante, José Luís Roca reconoce que "nos estamos poniendo al día, no estamos innovando". Desde hace años, se han firmado convenios con entidades de crédito dentro de lo que se denomina el Cuaderno 60. Así, la Gerencia cuenta con un protocolo de identificación de los ciudadanos, que permite saber quien paga y quien no. Más adelante, una vez se consolide este medio, los vecinos podrán desarrollar todo el proceso por Internet, incluido el pago. Este adelanto ya se ha puesto en práctica en ciudades como Madrid.