23 de agosto de 2019
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  • 22 de julio de 2010

    Se impulsa una acción para eliminar el rabo de gato del barranco de San Felipe (Tenerife)

    SANTA CRUZ DE TENERIFE, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

    El Cabildo de Tenerife, a través de la Oficina de la Participación y el Voluntariado Ambientales perteneciente al área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, y que gestiona la empresa pública Ideco, realizará este sábado una actividad de limpieza de rabo de gato (pennisetum setaceum) en el barranco de San Felipe, en el municipio de Puerto de la Cruz.

    El consejero de Medio Ambiente, Wladimiro Rodríguez, indicó en un comunicado que "debemos hacer frente a este problema con todos los medios a nuestro alcance porque no podemos permitir que unas plantas ajenas a nuestro medio lo colonicen y, además, desplacen a especies autóctonas". "Está siendo una vegetación muy agresiva no sólo para las demás especies vegetativas, sino que no sirve como pasto para la ganadería y es una planta que arruina nuestra vegetación sin dar alternativa de utilidad en nuestro medio rural", añadió.

    En la tarde de hoy, el especialista botánico Ricardo González (Bejeque Medio Ambiente), impartirá una charla, a partir de las 19.45 horas, en el local de la Cruz Roja en Puerto de la Cruz, ubicado calle Agustín Bethencourt, nº 5, sobre la biología del rabo de gato y la forma correcta de controlarlo.

    El pennisetum setaceum es una planta exótica de la familia de las gramíneas originaria de África nororiental y Asia occidental que se ha difundido por el resto del planeta. Fue introducida en la década de los años 60 en Canarias como planta ornamental y el principal problema es que desplaza a la vegetación propia, algo que genera los consiguientes perjuicios, sobre todo en los espacios protegidos donde se hace necesario incrementar el esfuerzo de conservación.

    El rabo de gato se localiza principalmente en los márgenes de carreteras, cauces de barrancos y en terrenos que hayan sido removidos. Su expansión ha causado preocupación, no sólo por su potencial peligro para la vegetación autóctona sino también por su agresividad con los cultivos, especialmente con los viñedos.

    Esta iniciativa, que pretende implicar a la población local de este municipio, se completará en noviembre con una repoblación con especies autóctona en esta misma zona para evitar que sea invadida de nuevo por el rabo de gato.