12 de diciembre de 2019
  • Miércoles, 11 de Diciembre
  • 6 de abril de 2010

    El municipio tinerfeño de Icod impulsa la inclusión del gofio en las rutas turísticas

    El municipio tinerfeño de Icod impulsa la inclusión del gofio en las rutas turísticas
    CEDIDA

    SANTA CRUZ DE TENERIFE, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

    El Ayuntamiento de Icod de los Vinos aprobó en la última sesión plenaria ordinaria celebrada la propuesta de Coalición Canaria de instar a las diferentes administraciones públicas a promocionar el consumo de gofio entre la población, especialmente los jóvenes, así como incentivar la producción del cereal. La propuesta también busca que se incluya el producto en las rutas turísticas.

    Una iniciativa similar se ha aprobado ya en el Parlamento regional. Además, el consistorio norteño hace suya una propuesta aprobada hace unos meses por el Ayuntamiento de Santa María de Guía, en Gran Canaria, consciente de la importancia de impulsar el cultivo y consumo de este cereal, que constituye una de las señas de la identidad canaria.

    El gofio es una harina de cereales tostada propia de las Islas Canarias, pero también consumida en otros países latinoamericanos y africanos, que la población canaria heredó de los primeros pobladores del archipiélago.

    Además, el gofio se caracteriza por ser un alimento con alto valor nutritivo, lo que hace que sea cada vez más apreciado por dietistas y médicos fuera del Archipiélago, muy rico en minerales, que poseen un papel importante en el funcionamiento normal del cuerpo humano.

    Desde el punto de vista cultura-histórico, es indudable que el gofio ha sido la base de la alimentación canaria en todas las épocas, considerado como alimento recomendado para llevar a cabo una dieta sana que influye en la prevención de todas las enfermedades.

    Su método de producción tradicional se ha transmitido de generación en generación hasta llegar a nuestros días. Inicialmente, para la obtención del gofio, los granos se molían en molinos de piedra a mano, posteriormente se comenzaron a utilizar molinos movidos por animales, el agua o el viento, y en la actualidad se han incorporado los molinos eléctricos, que permiten moler los granos a gran velocidad, dejando intactas sus propiedades y consistencia. El gofio se configura como parte del acervo cultural canario y hoy es uno de los productos alimenticios, junto al plátano, más conocido de las islas Canarias.

    La sociedad actual, la incorporación en alguna de las etapas de la producción del gofio de la electricidad y combustibles fósiles, las nuevas tecnologías, los cambios introducidos en la dieta durante los últimos años, han contribuido entre otros aspectos a unos costes económicos en la producción importantes, debido a los cambios de precio de los carburantes, a una disminución del consumo del gofio y a una considerable disminución de la dedicación a su producción por parte de las nuevas generaciones.

    Todo ello, implica que las administraciones públicas tomen medidas para su protección y preservación, pero también para difundir sus altos valores nutritivos y promocionar su consumo, fundamentalmente entre los más jóvenes.

    PROMOCIÓN

    La promoción turística del producto ha de ser también tenida en cuenta por parte de las administraciones, según la propuesta aprobada por el consistorio icodense, que apuesta por la inclusión del producto en las rutas turísticas, realizando, entre otras acciones, visitas a los antiguos molinos de gofio, que poseen un alto atractivo histórico y patrimonial.