6 de abril de 2020
22 de julio de 2008

La socióloga Marina Subirats cree que "el género masculino está obsoleto"

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

El curso "La nueva masculinidad" de la Universidad de Verano de Adeje (Tenerife) se abrió este miércoles con una charla de Marina Subirats Martori, doctora en Filosofía y catedrática de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona, sobre la nueva masculinidad, donde afirmó que "el género masculino fue construido en una época en la que servía pero actualmente está obsoleto, es inútil". Y así, la que fuese directora del Instituto de la Mujer se mostró concienzuda en que esta actitud es "dañina", primero para el propio hombre y segundo para la mujer.

A lo largo de la historia, la esperanza de vida de la mujeres fue siempre más corta que en los hombres. "Era normal que las mujeres murieran antes por su función sexual", planteó y añadió que "hoy por hoy, las Naciones Unidas localizan sólo a dos países en el mundo donde la esperanza de vida en hombres sea más elevada que en las mujeres --Nigeria y Zimbawe-- porque se trata de países sumidos en una pobreza absoluta y carentes de higiene, donde las mujeres mueren en el parto o agotadas de tanto parir".

La experta prosiguió aludiendo que esto es muy raro porque no se conoce ninguna sociedad en la que el grupo dominante (hombres) tenga una esperanza de vida menor a la del grupo dominado (mujeres). Además, en la mortalidad masculina entra en juego el factor riesgo de carácter social y de modelo inculcado. "A los hombres se les enseña a salir a pelear, a ser el más fuerte", sentenció.

La autora del libro 'Rosa y azul' continuó explicando que a los niños se les inculca el miedo a las terribles consecuencias que acarrea ir en contra del modelo. "¡Deja de llorar como una niña que tú eres un hombre!" De este modo, "se está vinculando un estímulo negativo con la figura femenina. ¿Porqué si algo es un coñazo es aburrido y si es cojonudo no? Una madre está avergonzada de que su hijo no sea lo suficientemente hombre por el temor a la homosexualidad. ¡Ya no digamos el padre!", resumió.

Subirats explicó que esto sucedía antes con las niñas, que debían responder al modelo de "mujer calladita y sumisa que corría detrás del polvo con trapito en mano". La gran diferencia, continuó explicando, es que la mujer ha evolucionado en estos últimos 40 años y se han cambiado los modelos.

EN EL ENAMORAMIENTO

Socialmente, el niño tiene que ser fuerte y no mostrar sus debilidades, lo que implica ocultar sus sentimientos porque "si llegase a sentir empatía con el victimismo de otro se volvería débil y esa postura está guardada para las mujeres". Sin embargo, extendió su explicación, sólo hay un momento en la vida donde el hombre tiene derecho a dejarse llevar y es en el proceso de enamoramiento. "Aquí, es cuando el hombre se muestra devoto de un ser socialmente inferior", afirmó.

Pero, en el día que se van a vivir juntos, continuó diciendo, "todo desaparece porque el gran cortejador se esfuma". Ahora, llega la desilusión de muchas mujeres, porque al hombre se le permite sólo los dos primeros meses estar pendiente de su mujer luego cobran más importancia las "cervecitas sociales".

Finalmente, Subirats Martori afirmó que en España está vigente el espíritu del Don Juan mientras las mujeres buscan un hombre que realmente no existe; y los hombres buscan una mujer que ya no está.