7 de abril de 2020
28 de junio de 2008

Sucesos.- Un total de 36 personas han sido detenidas en Las Palmas por tráfico de drogas y falsificación documental

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El equipo de patrimonio de la Policía Judicial de la Guardia Civil ha desarticulado una banda dedicada supuestamente al tráfico de drogas, y a la falsificación documental aunque sus cabecillas fueron detenidos, entre otros motivos, por un supuesto delito de tentativa de homicidio y secuestro.

Según informó el Ministerio del Interior en un comunicado, los efectivos, que no descartan nuevas detenciones, han capturado a 36 personas, cuatro de ellas mujeres, de forma paulatina, siendo todos ellos de diferente nacionalidad: españoles, cubanos, bolivianos, colombianos, marroquíes y argelinos.

A estas personas se les implica en un secuestro, se les acusa de atentar contra la salud pública, homicidio en grado de tentativa, robo con violencia e intimidación, abusos sexuales, corrupción de menores, inducción a la prostitución, lesiones, detención ilegal en grado de tentativa, coacciones, amenazas y por poner en peligro la seguridad del tráfico.

La investigación se inició a mediados del mes de noviembre de 2007, "al existir indicios de la existencia de una red organizada, estructurada y dedicada a la venta de permisos de conducción franceses falsos y que eran presentados ante la Jefatura Provincial de Tráfico" dichos permisos de conducción falsificados eran vendidos posteriormente por cantidades que oscilaban entre los 2.000 y los 3.500 euros.

Dicho comunicado informó de que esta banda estaba "perfectamente estructurada", ya que disponía de personas que se dedicaba a "captar" a los "clientes", así como a la recogida del dinero, que se hacía en dos pagos, 1500 euros al inicio y 1500 o 2000 a la recepción del permiso.

La persona de contacto para la compra de los documentos era un súbdito argelino que los recibía a través de correos o mensajería provenientes supuestamente de Barcelona. Para realizar los encargos de los permisos lo hacían a través de locutorios o personalmente trasladándose a la ciudad antes mencionada donde entregaban la documentación para su confección, así como el dinero en cuestión.

Una vez "fabricados", los remitían divididos en varios sobres por correos o mensajería a destinatarios que cambiaban frecuentemente y de confianza para ellos, con el fin de que en caso de que se detectase algún envío no se interceptase el resto.

Dicha organización se dedicaba igualmente a la compra venta de sustancias estupefacientes, que iban desde el Hachís hasta la Cocaína pasando por los anabolizantes, en grandes cantidades, no dudando en ningún momento en la utilización de la extorsión y amenazas para llevar a cabo sus actividades.

En este sentido, indicó el comunicado, llegaron a "dar una paliza" a una persona de procedencia colombiana que permaneció ingresada tres meses en estado de coma en el Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria, asimismo intentaron hasta en dos ocasiones el secuestro de una persona boliviana "para localizar una partida de cocaína creyendo que esta persona era conocedora del lugar de ocultación", habilitando para ello un contenedor de obra, totalmente clausurado y escondido de tal forma que era muy difícil su localización desde zonas transitadas y próximas a la vivienda de uno de los cabecillas la organización.

Por otro lado, se descubrió que "algunos de estos delincuentes abusaron sexualmente de una menor de 15 años, que previamente había sido ofrecida por otra persona de sexo femenino, que también abusaban de ella" la joven "era ofrecida para mantener relaciones sexuales con reclusos del Centro Penitenciario de El Salto de El Negro" durante sus permisos de fin de semana.