23 de agosto de 2019
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  • 19 de julio de 2008

    Un año de cárcel y tres sin carné para un joven de 23 años que huyó temerariamente de la Policía habiendo bebido

    LOGROÑO, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

    El Juzgado de lo Penal número 2 de Logroño ha condenado a un joven de 23 años a un año de cárcel y a la retirada del carné durante 3 años por un delito contra la seguridad del tráfico, puesto que protagonizó una huída de la Policía por la ciudad que terminó cuando chocó contra una casa. Además, superaba la tasa de alcohol permitida.

    Según relata la sentencia, el pasado 12 de abril, sobre las 2.30 horas, el joven conducía el Audi A-4 de su madre por la N-111, dirección Logroño.

    Al ver un control policial a la altura de la rotonda de la Laboral, el joven dio la vuelta y regresó a la rotonda de Lardero, tomando dirección Alberite.

    Cuando circulaba por Avenida de La Rioja (término municipal de Alberite) apagó las luces para dificultar su identificación. Además, circulaba a unos 140 kilómetros por hora en un tramo donde no pueden superarse los 50 kilómetros por hora.

    Se incorporó desde la LR-254 a la LR-255 sin respetar el stop, y perdió el control del vehículo, colisionando contra el cercado de una vivienda y causando desperfectos en dos vehículo estacionados.

    Le acompañaba en el vehículo otro joven que tuvo que ser operado y todavía no se ha curado completamente.

    Al ser sometido a la prueba de alcoholemia, arrojó un resultado positivo de 0,27 miligramos de alcohol por litro de aire expirado.

    Estos hechos constituyen para el juez un delito contra la seguridad del tráfico por conducción temeraria, que merece una pena de 1 año de cárcel y la privación del derecho a conducir durante 3 años, así como el pago de las costas procesales.

    Además, en concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar al propietario del inmueble contra el que colisionó, así como a los dueños de los coches que dañó.

    Al copiloto herido, deberá indemnizarle con 90 euros por cada día de hospitalización, 60 euros por cada día de incapacidad y 30 euros por cada uno de los restantes días de curación sin incapacidad. También tendrá que pagar al Seris el coste de la asistencia. La sentencia no es firme.