24 de enero de 2020
  • Jueves, 23 de Enero
  • 15 de diciembre de 2019

    El artista Alberto Corazón comparte su visión "vital y profunda del vino" con una exposición en Vivanco

    El artista Alberto Corazón comparte su visión "vital y profunda del vino" con una exposición en Vivanco
    Museo Vivanco - VIVANCO - ARCHIVO

    LOGROÑO, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

    La obra de Alberto Corazón (Madrid, 1942), al igual que el tiempo del viñedo en otoño y la pasión de la familia Vivanco por compartir la Cultura del Vino, es una explosión sensorial y el artista ha querido compartirlo con una exposición que se podrá ver en la bodega de Briones hasta junio de 2020.

    El artista, famoso por haber diseñado logos tan conocidos y cercanos como el del tren de Cercanías de Renfe, el teléfono Domo, la Casa de América, el Gobierno de La Rioja, o los libros de texto de la antigua EGB es también un pintor energético, vital y atrevido con los colores, pero capaz de usar el blanco y negro como expresión íntima del silencio y la belleza.

    La personalidad polifacética de Alberto Corazón, Premio Nacional de Diseño en 1989, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Real Academia de Gastronomía, se expresa con libertad en la exposición Vivanco Suite. Pinturas y grabados de Alberto Corazón, que podrá visitarse hasta junio de 2020 en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Vivanco de la Cultura del Vino (Briones, La Rioja).

    El artista madrileño, para quien observar y escuchar es parte esencial del proceso creativo, muestra su visión de la naturaleza,
    de las hojas de la vid, de las cepas, del cambio de tonalidades según la época o de los elementos inequívocos del vino.

    También posa su mirada sobre la obra de otros pintores que se acercaron al universo del vino, desde Caravaggio a Morandi.

    Igual que una suite musical se compone de movimientos instrumentales breves, Vivanco Suite escribe un relato gráfico de 20
    piezas que alternan la vitalidad colorista, y la quietud monocromática, para celebrar la Cultura del Vino. Este es el ambiente
    positivo que genera la obra creada ex profeso para Vivanco por Alberto Corazón.

    UN BRINDIS MODERNO CON LOS CLÁSICOS

    Vivanco Suite nace del profundo conocimiento de la historia del arte de Alberto Corazón. "Cada época y cada escuela tiene
    su bodegón, casi como un ejercicio emblemático", afirma en el catálogo creado para esta exposición, con textos de Santiago
    Vivanco y del historiador del arte Valeriano Bozal.

    El artista ha destilado ese saber en una veintena de obras que exploran cómo otros representaron el mundo del vino en sus bodegones, para después pasarlo por su propio tamiz. Fruto de estas
    miradas surgen obras como A propósito de Malevich, con una leyenda donde se puede leer 'Taberna constructivista Vivanco' bajo una mesa con botellas geométricas e intensos vasos rojos de vino.

    Esos 'A propósito de' se extienden a artistas como Morandi, Matisse, Torres-García o Caravaggio: "Para esta exposición en el Museo Vivanco he querido hacer un repertorio de diferentes modos de pintar estas naturalezas. Que no son sino diferentes modos de entender el bodegón".

    Esas naturalezas se plasman en obras como Horizonte con uvas u Hoja-Parra-Viento, con sus pinceladas densas, sugerentes, que estallan en una algarabía de color. Su genio creativo se expresa también en lo que denomina 'bodegones mínimos': "Gestuales, rápidos, sin planificación que responda a una conexión instantánea entre mano y cerebro, superficies que son tanto dibujo como pintura", escribe.

    Esa conexión mano-cerebro es una constante en la vida de un artista que sigue escribiendo sin la mediación de una máquina, y que a veces busca la penumbra para activar los resortes secretos de su
    creatividad.

    En esos bodegones mínimos, de nuevo la protagonista es una espectacular paleta de colores. Hay que dejarse llevar por la
    intensidad de Azul ultramar; Rojo Van Dyck, un homenaje al pintor flamenco y a sus colores vibrantes; Rojo cinabrio; Amarillo
    Turner, un guiño a los ocres y dorados del paisajista británico; Ocres; Azul cobalto o Pájaro del corcho. Sin duda, un regalo
    para la vista y el espíritu.

    LA ESCENOGRAFÍA ESTACIONAL DE LA VIÑA

    Los diferentes tiempos en la viña, tan sugerentes para quienes aman contemplar la naturaleza, también resulta fascinante para
    la curiosidad insaciable de Alberto Corazón.

    El artista ha observado con deleite el paisaje geométrico que ofrece el viñedo tras la recolección y el final del otoño, y apunta: "Los troncos leñosos se protegen con capas retorcidas de cortezas que parecen secas. El viñedo se vuelve silencioso, y silencioso el campo. Esa 'escenografía' de la viña, a la que no prestamos atención,
    invierno en silencio, es la que quiero mostrar, negro y blanco, acentuando su hermosa radicalidad".