16 de octubre de 2019
23 de junio de 2009

El Gobierno propone 18 nuevos enlaces en el desdoblamiento N-232 y pide que el proyecto "vertebre" la región

Reclaman que se utilice "en la mayor medida posible" los trazados actuales de la AP-68 y la N-232

LOGROÑO, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de La Rioja ha propuesto 18 nuevos enlaces al proyecto de desdoblamiento de la N-232, lo que será la autovía A-68, al tiempo que piden que el proyecto del Ministerio de Fomento "vertebre" la región.

Ambos aspectos han sido presentados como alegaciones por el Ejecutivo riojano. Precisamente el presidente del Gobierno regional, Pedro Sanz, y el consejero de Vivienda y Obras Públicas, Antonino Burgos, dieron hoy a conocer las propuestas riojanas al estudio informativo de la autovía A-68.

Todas las alegaciones de La Rioja tienen en cuenta "dos consideraciones generales", según manifestó Burgos. La primera que "al trazarse la nueva infraestructura sobre un corredor especialmente sensible en la comunidad, y ya ocupado por otras infraestructuras, se quiere utilizar al máximo la Autopista A-68 y la actual N-232".

En segundo lugar, dijo que se considera que la futura autovía "es la espina dorsal de comunicación de nuestra comunidad, y que vertebra la región", por lo que "se ha puesto especial atención con que esa infraestructura comunique con todas las carreteras de la red autonómica, siendo enlazadas con la futura autovía".

En los mismos términos ahondó Sanz, quien destacó que es una obra "de futuro" para La Rioja, siendo "la más importante que recorre todo el territorio de la comunidad, y conforma el eje económico del Ebro".

"ALTURA DE MIRAS"

Ante ello, el presidente riojano afirmó que es un proyecto que requiere "altura de miras por parte de las Administraciones Públicas, los políticos y la sociedad riojana". En este sentido, indicó que "no es una obra de un año, sino que es de dos, tres e incluso cuatro legislatura para que la podamos ver terminada", por lo que "estamos planificando el futuro, pensando en los que vienen detrás de nosotros, pensando en nuestra tierra hacia dentro y hacia fuera".

"Hacia dentro -añadió Sanz- porque los riojanos tienen que comunicarse internamente fluida y adecuadamente, y hacia fuera porque esa vertebración del Eje (del Ebro) ha de hacerse con la mayor fluidez", por lo que "hay que plantear muchos enlaces".

Conexiones que "el Ministerio, o se ha olvidado o no ha querido contemplar, para que los paguemos nosotros". 18 enlaces que Sanz cuantificó que podrían costar unos 90 millones de euros.

La utilización de trazados actuales en funcionamiento, bien de la AP-68 o de la N-232, permitirá no saturar de infraestructuras con la misma funcionalidad de comunicación un reducido espacio físico en el que podrían coincidir en algunos tramos hasta diez carriles de circulación (cuatro de la autopista AP-68, dos de la N-232 y cuatro de la futura autovía A-68).

En este sentido, el Gobierno de La Rioja propone que la autopista sea utilizada como variante de Logroño, Calahorra y Haro y que se utilicen las infraestructuras ya existentes de la N-232 en Alfaro y San Asensio.

Por su parte, el Ejecutivo riojano considera que la futura autovía debe vertebrar la comunidad por lo que contempla la inclusión de 18 nuevos enlaces que reforzarán la conexión del valle del Ebro, "espina dorsal en materia de comunicaciones de La Rioja", con los demás valles de La Rioja.

Además, se contempla una conexión fluida con infraestructuras vitales para la Comunidad Autónoma como el Hospital San Pedro; los polígonos industriales de La Senda de Alfaro, El Sequero y La Portalada; el aeropuerto de Logroño-Agoncillo; la Autovía del Camino A-12; y las dos principales carreteras autonómicas que, según el Plan de Carreteras de La Rioja, serán desdobladas: la carretera que une Calahorra y Arnedo y la que enlaza Haro-Santo Domingo y Ezcaray.

Las alegaciones presentadas por el Gobierno de La Rioja se han elaborado tras mantener diferentes contactos con agentes económicos y sociales y ayuntamientos de la Comunidad Autónoma.