17 de febrero de 2020
24 de mayo de 2008

Los presuntos autores de un asalto con detención en Tormantos se enfrentan a una petición de 32 años de cárcel

Uno de los acusados fue encontrado gracias a una batida de los vecinos del pueblo, organizada tras enterarse de los hechos

LOGROÑO, 24 May. (EUROPA PRESS) -

Los cuatro presuntos autores de un asalto en Tormantos se enfrentan a una petición, por parte del Fiscal, de 32 años de cárcel. Están acusados de los delitos de robo con violencia e intimidación, allanamiento de morada, detención ilegal, lesiones con arma blanca y daños psíquicos a una mujer de ochenta años y a su hijo, de sesenta.

La Audiencia Provincial de La Rioja juzgará la próxima semana (el lunes, martes y miércoles) unos hechos que se remontan a enero de 2007. Según relata el escrito de acusación, por aquel entonces, compartían piso en Rincón de Soto dos de los acusados.

Se trata de R.L.T., brasileño de 22 años que se trasladó al municipio riojano desde Asturias para eludir una orden judicial de busca y captura por un delito de robo; y K.C, un argelino de 28 años.

El segundo contó al primero la existencia de una casa en Tormantos, que conocía porque había desarrollado en ella labores agrícolas, en la que vivían solos una señora de ochenta años y su hijo de sesenta, que manejaban gran cantidad de dinero.

Ambos, según el Fiscal, acordaron apoderarse del dinero y de los objetos de valor que encontrasen. Para ello, se pusieron de acuerdo con M.D., otro argelino de 38 años, quien proporcionó el vehículo con el que huirían con el botín. También, avisaron a M.M.S., un brasileño de 36 años que estaba implicado en el mismo proceso judicial que su compatriota.

Los cuatro hicieron un primer viaje a Tormantos para inspeccionar la casa y la disposición de las calles. Decidieron que el dueño del coche se quedara en el vehículo, estacionado a la entrada del pueblo. K.C se quedaría junto a una cabina de teléfonos y entrarían en la vivienda los dos brasileños.

De este modo, M.M.S y R.L.T entraron en la casa, con la cara tapada y armados con una pistola, y abordaron a la mujer, que se encontraba en la cocina. Le pidieron dinero pero la señora comenzó a gritar.

Entonces, siguiendo al Fiscal, le golpearon en la cara con la pistola, le dieron patadas y le pusieron un pañuelo en la boca para amordazarla. Después, le quitaron la bombilla para dejarla a oscuras y atrancaron la puerta. No obstante, la mujer consiguió salir y pedir auxilio, por lo que los dos acusados la llevaron a la cochera, donde se quedó en silencio para no enfadar a los asaltantes.

Cuando llegó el hijo de la mujer, los dos acusados se le echaron encima, le golpearon en el rostro con la culata de la pistola, y le dieron puñetazos. Le encañonaron, le tiraron al suelo con amenazas de muerte e, incluso, R.L.T apretó dos veces el gatillo.

Le exigieron entre 70.000 y 80.000 euros, pero él les respondió que sólo llevaba encima trescientos euros, que le quitaron. Después le maniataron y le dejaron encerrado con su madre en la cochera.

Cuando casi había logrado soltarse de las ataduras, R.L.T. llegó con un cuchillo de casi quince centímetros y le asestó dos cortes, en la oreja y en el muslo.

En el momento en el que iban a marcharse del domicilio, con el botín obtenido, llegó la otra hija de la mujer, que vio a su madre en el suelo. Tras indicar al marido, que la acompañaba, que fuera a buscar ayuda, acudió junto a su madre, pero R.L.T la vio y le apuntó con la pistola. Sin embargo, ella se fue corriendo.

Los vecinos del pueblo, alertados de lo sucedido, acudieron a auxiliar a las víctimas y emprendieron una batida para localizar a los asaltantes. En su cometido, contaron con la ayuda de la Guardia Civil y encontraron a R.L.T, que había huído campo a través.

El otro asaltante, que se había reunido con sus compañeros en el coche, repartió con éstos lo obtenido (seiscientos euros en efectivo y objetos valorados en 12.000). El Fiscal pide para todos las mismas penas de cárcel (que suman 32 años para cada uno) y le imputa los mismos delitos.