28 de noviembre de 2020
27 de junio de 2006

(Ampl) M-30.- Los eurodiputados consideran una "trampa" el cambio a vía urbana para evitar la declaración ambiental

Critican la "abdicación" en sus responsabilidades de la Comunidad, al no ser recibidos por González o Prada

MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los eurodiputados Proinsias de Rossa (Partido Socialista Irlandés) y Margrete Auken (Los Verdes de Dinamarca) consideraron hoy que la ausencia de declaración de impacto ambiental (DIA) en las obras de la M-30 "equivale a excluir a los ciudadanos", al tiempo que aseguraron que el cambio de denominación a vía urbana es una especie de "trampa" para evitar el estudio de los efectos negativos.

Además, subrayaron que "no existe confrontación entre la legislación española y europea porque la que prima en todo momento es la comunitaria", aunque no descartaron incluir en su informe una recomendación para una posible modificación de las leyes de España "para que no vuelva a ocurrir lo mismo en un futuro próximo".

Así lo manifestaron De Rossa y Auken en rueda de prensa celebrada en la sede en España del Parlamento Europeo, tras concluir la visita oficial de dos días a la capital para comprobar si el proyecto de reforma y ampliación de la M-30 cumple la legislación de la Unión Europea, respetando las normas medioambientales y el derecho de los madrileños.

Según el diputado irlandés, una de las frases "más impactantes" que se llevarán de recuerdo tras su paso por Madrid es una de las escuchadas anoche en la audiencia con los vecinos en Arganzuela, "donde por primera vez los ciudadanos sintieron que eran escuchados y que no actuaban simplemente como unos súbditos".

Dicho esto, se refirió al anuncio realizado por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, de someter a declaración ambiental los tres proyectos que restan del nudo norte, pero declinó valorarlo hasta que el documento no sea entregado por escrito.

"Una vez que conozcamos todos los detalles tendremos que saber si esta cuestión es suficiente para que el proyecto cumpla la normativa ambiental comunitaria", puntualizó. "Parece que empezamos a ver la luz al final del túnel", ironizó al respecto.

CRÍTICAS A LA COMUNIDAD DE MADRID

Por otro lado, lamentaron "profundamente" que esta mañana no fuesen recibidos por alguno de los dos vicepresidentes de la Comunidad de Madrid, Ignacio González o Alfredo Prada, ante la ausencia "justificada" de la presidenta, Esperanza Aguirre.

En este sentido, indicaron que "no es de utilidad" hablar con funcionarios, ya que, a juicio de ambos, "aunque no se trata de un problemas de izquierdas o de derechas si requiere una solución política", por lo que criticaron la "abdicación en sus responsabilidades del Gobierno autonómico".

También se mostraron "escandalizados" por el panorama que se han encontrado al conocer el proyecto de la M-30 mediante la documentación presentada "por parte de todos los implicados" y al visitar algunos tramos, y reiteraron, como lo hicieron ayer, que las obras deberían de haberse sometido a una declaración de impacto medioambiental.

"No nos compete a nosotros decidir si el proyecto es bueno o malo. Estamos aquí representando a la Unión Europea con el objetivo de saber si el Ayuntamiento y la Comunidad han respetado las leyes comunitarias y el derecho de los ciudadanos, cosa que creemos que no ha sido así", explicó De Rossa.

Durante su intervención, los europarlamentarios quisieron zanjar el dilema de la denominación de calle, vía urbana, autovía o autopista de la M-30 e insistieron en que esta cuestión "no es pertinente". "Esos juegos de palabras son un problema entre el Gobierno local y los ciudadanos. Lo importante aquí es el volumen de las obras y si se cumplen o no las leyes europeas", recalcaron.

NO ES VINCULANTE

Por otro lado, De Rossa anunció que el día 10 de julio presentarán ante la Comisión de Peticiones el informe oral de la visita. Posteriormente lo escribirán y lo entregarán por escrito en septiembre. Recordó que este documento "no es vinculante" ya que la "única autoridad" que puede obligar es el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, imponiendo medidas compensatorias.

"Ya no se puede dar marcha atrás, pero si se pueden introducir modificaciones que reduzcan los riesgos para la salud de las personas y del medioambiente", precisaron, para añadir que esperan que el Ayuntamiento "encuentre una solución lo más pronto posible", y dejaron claro que "al Parlamento Europeo no le interesan tanto las sanciones sino las soluciones".

FALTA DE COLABORACIÓN ISNTITUCIONAL

Por su parte, el eurodiputado de IU Willy Meyer centro su intervención en lamentar "profundamente" que la Comunidad de Madrid "no haya tenido a bien respetar el protocolo y recibir a la delegación al máximo nivel, como el resto de administraciones implicadas".

Meyer criticó al Ejecutivo de Aguirre por convertirse en un "búnker", por no "haber movido ni un pelo" en esta visita y por no haber mantenido una posición de colaboración institucional para resolver una situación que afecta a los problemas de salud de los madrileños.

Finalmente, apuntó que la "rectificación" realizada ayer el Ruiz-Gallardón es "insuficiente", pero añadió que "anuncia un camino para una declaración de impacto ambiental completa e integral de todas las obras".

En la misma medida se pronunció su homólogo del PSOE, Carlos Carnero, quien exigió al Ayuntamiento y a la Comunidad que respondan a las quejas de los ciudadanos "con sentido común y sensatez", haciendo la declaración de impacto ambiental. "Estamos ante un conjunto y no un salchichón", sentenció.