El asfalto de Gran Vía sustituye el aglomerado convencional por otro que absorbe el ruido del rodamiento de los coches

Calvo Lamenta el "punto negro" de las obras de Metro en el cruce con la Red de San Luis. Los trabajos, competencia de la Comunidad, son "lentos, invasivos y duplicando el coste previsto"

El asfalto de Gran Vía sustituye el aglomerado convencional por otro que absorbe el ruido del rodamiento de los coches
8 de noviembre de 2018 AYUNTAMIENTO DE MADRID

MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

El nuevo asfalto de la remodelada Gran Vía sustituye el aglomerado convencional por otro que absorbe el ruido del rodamiento de los vehículos, adelanta el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, en su canal de Telegram.

Será el próximo 23 de noviembre cuando se 'abra' la nueva Gran Vía, "la calle más visitada de España", coincidiendo con el encendido de las luces navideñas.

Calvo destaca que la ejecución del proyecto está siendo "ejemplar" dada la "rapidez" al terminar de asfaltarse "en menos de tres días", por la "limpieza, la mínima afección necesaria a la movilidad" o el "mínimo impacto en el espacio público".

Ya están activos los nuevos semáforos, con un diseño especial y propio para Gran Vía y las luminarias instaladas son las de menor consumo del mercado. También se pueden ver los árboles que han llegado a esta arteria de la ciudad, 89 perales chinos, una especie que se adapta bien al entorno urbano. Son poco frondosos para evitar que se pierda visibilidad, de hoja caduca y en primavera se cubrirán de pequeñas flores blancas.

Calvo apunta la existencia de "un punto negro" para la movilidad rodada y peatonal en Gran Vía", el cruce con la Red de San Luis, donde Metro, con la Comunidad de Madrid como competente, "está realizando unas obras lentas, extraordinariamente invasivas en el espacio público y que están duplicando el coste previsto".

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